31/08/2025 - Edición Nº199

Sociedad

DIA DE SAN CAYETANO

Como te rezo San Cayetano

07/08/2025 11:32 | La pregunta de una oyente fue disparador para que la gente reaccione y dejen muchas preguntas en el aire de la radio del pueblo.



Como te rezo San Cayetano si sos el patrono del pan, la paz y el trabajo y este gobierno le recorto la fe a los más necesitados?
Como te rezo,  si hasta pareciera que las peticiones en los ambitos que deberían dar respuestas,  no escuchan.
Como te rezo ante tanta necesidad desconocida por Milei que dice que no hay cadaveres tirados en las calles y no ve las personas que van camino a ser cadaveres.  Como te rezo, San Cayetano,  dame una señal. Dame esperanza.

 

Reflexión del programa,  LA MAÑANA DEL PUEBLO. 

San Cayetano, el pan y la fe que se resisten a morir.

Hoy, 7 de agosto, las calles deberían llenarse de la fe incondicional que acompaña tu nombre, San Cayetano. Pero este año, la plegaria se siente diferente, más amarga y desesperada. La gente se pregunta: ¿Cómo te rezo, patrono del pan, la paz y el trabajo, si parece que este gobierno le ha recortado la fe a los más necesitados?
La esperanza se desvanece en un eco sordo. Las peticiones, antes elevadas con fervor en los ámbitos que deberían dar respuestas, chocan contra un muro de indiferencia. ¿Cómo te rezo, San Cayetano, si la voz de la gente se pierde en el vacío?
El Presidente dice que no hay "cadáveres tirados en la calle", pero ignora a los que van en camino de serlo. Olvida a los que luchan día a día para no caer en esa tragedia. Por eso, hoy la pregunta que resuena en las parroquias y en los hogares es la misma: ¿Cómo te rezo?
Quizá la respuesta no esté en las palabras, sino en los actos. Tal vez la verdadera oración hoy sea la resistencia, el abrazo solidario, la mano que se extiende para ayudar al vecino. La fe se reza en cada olla popular que se mantiene encendida, en cada plato de comida que se comparte, en cada protesta pacífica que reclama dignidad.
Hoy, San Cayetano, la esperanza no es una señal que baja del cielo, sino la fuerza que nace del pueblo. La fe que se resiste a morir es la que nos recuerda que, aun en los tiempos más difíciles, el pan y el trabajo son derechos por los que siempre vale la pena luchar. La señal, la esperanza, somos nosotros mismos, cuando nos negamos a rendirnos.