El impacto del conflicto
En las últimas horas, la empresa Flybondi ha protagonizado una nueva jornada de parálisis operativa que dejó a miles de pasajeros varados en diversos aeropuertos del país. La falta de servicios no solo afectó el cronograma inmediato, sino que, en casos extremos, la compañía ha notificado reprogramaciones para el mes de febrero, lo que generó indignación y desesperación entre los usuarios.
Denuncias contra el Gobierno y la ANAC
La Asociación del Personal Aeronáutico (APA) no tardó en reaccionar, responsabilizando directamente al subsecretario de Transporte, Hernán Gómez, y a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). Según el sindicato, esta situación es producto de la "problemática histórica" de la empresa, la cual acusan de operar bajo condiciones que afectan la seguridad y estabilidad del servicio.
"Es una desidia gubernamental que permite que una empresa opere con este nivel de precariedad, dejando a los pasajeros a la deriva", señalaron fuentes cercanas al conflicto.
La interna sindical bajo la lupa
Más allá de la responsabilidad empresarial y estatal, surge un interrogante que resuena con fuerza en los pasillos de Aeroparque y Ezeiza: ¿Dónde está el sindicato que representa específicamente a los trabajadores de Flybondi?
A pesar de la creciente precarización laboral denunciada y el malestar generalizado de los pasajeros que termina afectando el clima de trabajo, no se han registrado medidas de fuerza ni comunicados de defensa por parte de la representación gremial interna de la low-cost. Esta inacción es vista por muchos como una ofensa tanto para los trabajadores como para los usuarios, quienes se ven envueltos en un conflicto sin intermediarios que velen por sus derechos.
Panorama incierto
Con miles de familias con sus vacaciones truncadas y trabajadores en la incertidumbre, la mirada está puesta en si la Secretaría de Transporte tomará medidas sancionatorias contra la aerolínea o si el conflicto escalará en los próximos días ante la falta de una solución inmediata.