La comitiva la integran miembros demócratas y republicanos del Comité de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, según informó la embajada.
La visita incluye «reuniones con funcionarios gubernamentales y actores clave» con el objetivo de abordar la «degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica».
En la pista descendió la comitiva integrada por una docena de representantes, quienes arribaron una traffic con destino a un yacimiento en Vaca Muerta.
El arribo del avión militar de Estados Unidos en Tierra del Fuego generó polémica porque se produjo apenas tres días después de que la Casa Rosada decidiera la intervención del Puerto de Ushuaia, desplazando a la administración local bajo argumentos de «irregularidades».
Para el entorno del gobernador Gustavo Melella, no fue casualidad y vieron una maniobra coordinada para alinear la infraestructura estratégica del sur con los intereses de Washington, reflotando el polémico proyecto de una Base Naval Integrada con participación norteamericana.
La senadora nacional de Tierra del Fuego, Cristina López, presentó un pedido de informes y cuestionó que la visita implica «una nueva muestra de entrega de soberanía por parte de Milei».