Este aumento es particularmente preocupante ya que se produce después de una tendencia decreciente sostenida en las últimas décadas. La mortalidad infantil es un indicador clave de la salud y el bienestar de una población, y su aumento puede ser un reflejo de problemas más amplios en el sistema de salud y en la sociedad en general.
Cifras y Estadísticas
Según el informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud, en 2024 se registraron 3.513 muertes de menores de un año en todo el país. Aunque el número absoluto de muertes infantiles disminuyó con respecto a 2023, cuando se registraron 3.689 muertes, la tasa de mortalidad infantil aumentó debido a la disminución de la natalidad y la fecundidad en los últimos años.
Las provincias con mayor tasa de mortalidad infantil fueron Corrientes, Chaco y La Rioja, que superaron ampliamente el promedio nacional. En Corrientes, la tasa de mortalidad infantil fue de 14 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que en Chaco y La Rioja fue de 11,8 y 11,7 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, respectivamente.
Causas y Consecuencias
Según el exministro de Salud Adolfo Rubinstein, el aumento en la mortalidad infantil se debe principalmente al incremento de la pobreza y sus consecuencias sociosanitarias, que comenzaron durante la pandemia y se agravaron con las gestiones de Alberto Fernández y Javier Milei. La pobreza y la falta de acceso a servicios de salud de calidad pueden tener un impacto devastador en la salud y el bienestar de los niños y niñas, especialmente en las primeras etapas de la vida.
Desafíos para el Futuro
El aumento en la mortalidad infantil en Argentina es un llamado de atención para las autoridades sanitarias y los responsables de formular políticas públicas. Es fundamental que se tomen medidas efectivas para abordar las causas subyacentes de este aumento y garantizar que todos los niños y niñas tengan acceso a servicios de salud de calidad y oportunidades para crecer y desarrollarse de manera saludable.
Algunas de las medidas que se podrían implementar incluyen:
En resumen, el aumento en la mortalidad infantil en Argentina es un desafío importante para la salud pública que requiere una respuesta inmediata y efectiva. Es fundamental que se tomen medidas para abordar las causas subyacentes de este aumento y garantizar que todos los niños y niñas tengan acceso a servicios de salud de calidad y oportunidades para crecer y desarrollarse de manera saludable.