La empresa Roanmat había concesionado el predio en 1985, pero el Municipio de Tolhuin lo recuperó en 2024 después de un largo litigio. La empresa sostiene que se vulneraron garantías constitucionales y que el procedimiento de lanzamiento fue incorrecto. Además, advierte que podría iniciar demandas por daños y perjuicios contra el Municipio de Tolhuin.
Por otro lado, el Municipio de Tolhuin considera que la recuperación del predio es clave para un proyecto de desarrollo local con acceso público y control estatal. Las termas son un recurso natural emblemático de la Patagonia fueguina y su futuro sigue en suspenso.
La disputa judicial se centra en la legalidad del desalojo ordenado por la Justicia fueguina y la forma en que el Estado municipal recuperó el predio. La Corte Suprema analizará los planteos constitucionales de fondo y podría definir el futuro de las Termas del Río Valdez.
La resolución de este conflicto tendrá un impacto significativo en la economía y el turismo de la región. El Municipio de Tolhuin busca desarrollar un proyecto turístico sostenible, mientras que la empresa Roanmat busca defender sus intereses económicos.
La disputa judicial promete ser extensa y sin plazos inmediatos. Mientras tanto, las Termas del Río Valdez quedan atrapadas en un conflicto que combina historia, intereses económicos y disputas institucionales.
El conflicto también plantea preguntas sobre el rol del Estado en la gestión de recursos naturales y el equilibrio entre el desarrollo económico y la protección del medio ambiente. La Corte Suprema tendrá que navegar por estas complejas cuestiones para tomar una decisión que afectará el futuro de las Termas del Río Valdez y la región en general.