"Ya hace muchísimos meses que estamos internados, mi hijo no tuvo ningún día para salir. Y hoy otra vez con muchísima angustia porque se están quedando sin profesionales, sin enfermeros, sin médicos, sin gente en los laboratorios, sin farmacéuticos", relató Florencia con lágrimas en los ojos.
La madre destacó el rol clave del equipo de salud en la recuperación de Simón y agradeció su dedicación, pero advirtió que no hay suficientes profesionales para cubrir todas las áreas del hospital. "Gracias a todo este hospital y a todos los profesionales que hoy están acá, Simón está vivo. Fueron ellos los que le dieron la oportunidad para seguir viviendo", dijo con gratitud.
Pero la realidad es dura. Florencia alertó que no hay enfermeras que puedan cubrir todos los sectores, no hay médicos que puedan estar en todos lados, no hay farmacéuticos que puedan hacer la medicación de sus hijos. "No estamos pidiendo nada más que lo más importante de nuestras vidas, que son nuestros hijos", suplicó.
La situación se agrava con la cesantía de once trabajadores del Garrahan tras un conflicto gremial ocurrido en octubre del año pasado. Florencia y otras familias están desesperadas, sin saber qué será de sus hijos si no se toman medidas urgentes.
"La enfermedad no toca la puerta de nadie, pasa de largo, entra. Hoy es mi hijo, mañana puede ser el de cualquiera, y es este hospital el que te va a salvar la vida", dijo Florencia con un mensaje que conmovió a quienes la escuchaban.