El legislador fue más allá y vinculó la decisión con una alineación total del Ejecutivo nacional con los intereses de Estados Unidos. En ese marco, denunció una política exterior “sumisa”, mencionando el acuerdo comercial con ese país, la posible instalación de una base norteamericana en la provincia y el aterrizaje de aviones estadounidenses tanto en Ushuaia como en Neuquén. “No podemos ser tan ingenuos de pensar que vienen por la salud pública argentina. El interés real está en los recursos naturales y en la Antártida”, señaló.
Araujo enumeró entre esos intereses estratégicos el litio, el petróleo, los minerales y la posición geopolítica que representa Tierra del Fuego como puerta de entrada al continente antártico. “Cuando Estados Unidos se instala en un territorio, no se va más”, alertó, y sostuvo que la presencia extranjera responde a una lógica de control a largo plazo.
En ese contexto, el diputado advirtió sobre una entrega progresiva de soberanía, tanto a nivel nacional como provincial. Mencionó la Antártida, el control de los recursos estratégicos y la cuestión Malvinas, a la que definió como “un anzuelo discursivo”. “Nos hablan de Malvinas como si fuera un chupetín para distraer, mientras avanzan sobre lo que realmente les importa”, afirmó.
Finalmente, Araujo cuestionó con dureza a los representantes fueguinos que respaldan las políticas del Gobierno nacional. “Es muy triste ver cómo se avala la entrega de soberanía y de la autonomía provincial. Tierra del Fuego está siendo atacada desde hace tiempo, y la intervención del puerto es solo un capítulo más de ese proceso”, concluyó.