"La reforma laboral es un ataque directo al movimiento obrero y a cada uno de los derechos conquistados", afirmó Martínez ante los trabajadores movilizados. "No es hora de timidez, ni de mirar para el costado", agregó, enfatizando que la UOM no está dispuesta a ceder en su lucha por los derechos de los trabajadores.
Martínez aseguró que la UOM ha estado "siempre del lado correcto de la historia, peleando cada puesto de trabajo y cada condición digna para el pueblo trabajador". Sin embargo, advirtió que no existe margen para el diálogo en este contexto. "Acá no se trata de intercambio de propuestas, se trata de compromiso y de lucha para frenar la reforma laboral", enfatizó.
El dirigente metalúrgico también denunció lo que consideró complicidades políticas en el tratamiento del proyecto. "Denunciamos a los gobernadores y senadores que han sido negociadores de este proyecto, y también a los traidores del movimiento obrero que han acompañado esta iniciativa", expresó.
La UOM ha decidido avanzar con un plan de lucha nacional que incluye una huelga general si la reforma laboral es aprobada. "Es decisión irrevocable de la Unión Obrera Metalúrgica dar continuidad al plan de lucha con una huelga general para tirar abajo la reforma si la terminan aprobando", anunció Martínez.
La organización convocó a la unidad del movimiento obrero y a sostener la lucha en todos los ámbitos. "Nuestro rechazo a la reforma será en la fábrica, pero también en las calles. Tenemos que poner todo por nuestro presente y por el futuro de las próximas generaciones", concluyó Martínez.