En medio de la tensión por la intervención del puerto de Tierra del Fuego, el senador con mandato cumplido, Mario Daniele, lanzó una dura advertencia sobre las consecuencias políticas de esta medida y realizó una autocrítica hacia la dirigencia local. Para el referente político, la respuesta institucional ha sido insuficiente frente a un conflicto que, asegura, trasciende las fronteras de la isla.
Un conflicto que "trasciende banderas políticas"
Daniele fue tajante al señalar que la defensa del puerto no debe ser un reclamo aislado, sino un movimiento federal. "A la dirigencia de Tierra del Fuego le faltó una mayor convocatoria. Tendrían que haber convocado a los gobernadores, ya que esta es una causa nacional y trasciende las banderas políticas", expresó, subrayando que no se ha logrado instalar la problemática en la agenda de todo el país.
El exsenador advirtió que permitir esta intervención sienta un precedente peligroso para el resto de las jurisdicciones:
"Hoy le toca a nuestra provincia, pero mañana puede ser Santa Cruz o Santa Fe. El Gobierno Nacional no debe tocar nada que esté bajo la órbita provincial, ya que se trata de un organismo autárquico generado por leyes provinciales".
El riesgo de la "institucionalidad"
Daniele también manifestó su preocupación por la liviandad con la que algunos sectores han tomado la intervención. "Escuché a un hombre bastante desubicado decir que, mientras funcione, que lo administre cualquiera. Eso es una locura; se dice cualquier cosa y se deja pasar", lamentó. Según su visión, si no se pone un límite, la autonomía de las instituciones está en riesgo: "Mañana podrían intervenir un municipio y nadie parece tomar dimensión de ello".
Un llamado a la acción para el Gobierno Provincial
Hacia el final de sus declaraciones, Daniele dirigió una crítica directa a la actual gestión del Gobierno de Tierra del Fuego, instándolos a cambiar de estrategia de manera inmediata.
Federalizar el reclamo: Convocar formalmente a los gobernadores de todas las provincias.
Buscar apoyos transversales: Sumar a todos los sectores sociales y productivos.
Nacionalizar el conflicto: Lograr que el país entienda que la defensa del puerto es, en última instancia, la defensa del federalismo.
"Hay que nacionalizar este problema que es de todos los fueguinos", concluyó, dejando en claro que la batalla por el puerto recién comienza y requiere de una espalda política mucho más ancha que la actual.