La apertura de sesiones marca el comienzo formal del trabajo parlamentario, que incluye el tratamiento de proyectos de ordenanza, resoluciones y declaraciones, además del funcionamiento de las comisiones permanentes. Durante el período ordinario, el Concejo abordará iniciativas vinculadas al desarrollo urbano, políticas sociales, servicios públicos, infraestructura, ambiente y acompañamiento al sector productivo, entre otros ejes estratégicos para la ciudad.
Desde el cuerpo deliberativo destacaron que el inicio del período constituye una instancia institucional clave para reafirmar el compromiso con la democracia, el diálogo y la construcción de consensos. En ese sentido, se remarcó la importancia de sostener una agenda legislativa abierta a las demandas vecinales y alineada con las necesidades actuales de Río Grande.
La presencia de instituciones intermedias, organizaciones comunitarias y vecinos reflejó el interés ciudadano por el inicio del nuevo ciclo legislativo. La apertura de sesiones no solo representa un acto formal, sino también un símbolo del funcionamiento republicano en el ámbito local, donde el debate y la representación plural son pilares fundamentales.
Asimismo, se subrayó la necesidad de fortalecer el vínculo entre el Concejo y la comunidad, promoviendo instancias de participación y transparencia en el tratamiento de los proyectos que impactan en la vida cotidiana de los riograndenses.