Capacidad ociosa y cierre de empresas
Uno de los datos más preocupantes es el nivel de utilización de la capacidad instalada. Según precisó el ministro, las fábricas en la provincia están trabajando en promedio al 57,7% de su capacidad, mientras que en Río Grande —principal polo industrial fueguino— en el mejor de los casos alcanzan apenas el 50%.
Este escenario se enmarca en una crisis más amplia a nivel nacional. De Vita indicó que en todo el país cerraron 21.000 empresas, reflejando la magnitud de la recesión y su impacto sobre el entramado productivo argentino.
La combinación de caída del consumo, menor inversión pública y modificaciones en el esquema impositivo y aduanero ha generado un freno en la actividad industrial, especialmente en provincias como Tierra del Fuego, cuya economía depende en gran medida del régimen de promoción industrial y del mercado interno.
Un proyecto de transición laboral
Frente a este panorama, el Ejecutivo provincial trabaja en un proyecto de transición laboral que apunta a acompañar a los trabajadores afectados por la crisis y facilitar su inserción en nuevos sectores productivos.
La propuesta contempla la readecuación de perfiles laborales y la capacitación orientada a las demandas de una matriz productiva en transformación. El objetivo es avanzar hacia una economía más diversificada y menos dependiente de un único esquema industrial.
“Tenemos un desafío complicado”, reconoció el ministro, quien anunció que en marzo se abrirá una mesa de diálogo con las distintas industrias locales. El propósito será coordinar estrategias que permitan sostener el empleo, impulsar nuevas actividades y promover condiciones que faciliten la inversión y el desarrollo.
Conversión productiva y diálogo con el sector privado
Desde el Estado provincial consideran clave el trabajo conjunto con el sector empresarial y los trabajadores para diseñar una transición ordenada. La mesa de diálogo prevista buscará identificar oportunidades de diversificación productiva, fortalecer sectores emergentes y generar herramientas de capacitación acordes a las necesidades del mercado.
La reconversión productiva no solo implica cambiar procesos industriales, sino también adaptar habilidades, fomentar la innovación y promover nuevas cadenas de valor que puedan desarrollarse en la provincia.
En un contexto de incertidumbre económica, el desafío para Tierra del Fuego será sostener el empleo, preservar su entramado productivo y encontrar nuevas alternativas que permitan superar la recesión. El plan de transición laboral aparece, así, como una de las principales apuestas del Gobierno provincial para afrontar una de las etapas más complejas de los últimos años.