La primera audiencia conciliatoria se llevará a cabo mañana martes en la sede del Ministerio de Trabajo provincial, ubicada sobre calle Obligado al 700. Allí, las partes deberán negociar bajo la supervisión de la autoridad laboral para intentar alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto.
Durante la mañana, los trabajadores habían decidido ocupar el predio como medida de presión frente a los atrasos salariales y la falta de certezas sobre la continuidad de la planta. Tras el anuncio de la conciliación obligatoria, los empleados desocuparon las instalaciones, aunque instalaron una carpa en el exterior para mantener una vigilia, atentos al desarrollo de las negociaciones.
Desde la empresa, por su parte, se informó que únicamente presentaron notas formales ante el Ministerio de Trabajo, sin acudir a las audiencias previas. Esta situación generó críticas del gremio, que reclamaba la presencia de representantes con poder de decisión para avanzar en la solución del conflicto.
La conciliación obligatoria implica que, durante los próximos 15 días, los trabajadores deben cesar las medidas de fuerza y la empresa garantizar las condiciones habituales de trabajo y el pago de salarios. El Ministerio de Trabajo actuará como mediador para intentar que las partes lleguen a un acuerdo.
Voceros gremiales aseguraron que el objetivo es cobrar los salarios adeudados y obtener certezas sobre la continuidad laboral, mientras que desde la empresa deberán presentar un plan que ofrezca garantías financieras y productivas. La audiencia de mañana será clave para definir si se logra un acuerdo o si, finalizado el plazo de conciliación, el conflicto se profundiza.