por Provincia 23
El contador Ramón Gallardo, integrante de la Cámara de Comercio de Río Grande, salió con una definición fuerte en diálogo con FM del Pueblo al marcar que la provincia debe adherir al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) si pretende diversificar su matriz productiva y recuperar competitividad. Mientras que por otro lado, defendió con énfasis la media sanción de la reforma laboral al sostener que “no se puede seguir con un esquema rígido cuando la mitad del empleo está fuera del sistema”.
“Es muy probable que la Legislatura lo apruebe”
Gallardo aseguró que “mantuvo conversaciones con el Poder Ejecutivo provincial y que existe una definición política favorable, es muy probable que en los próximos días se apruebe, así como se hizo con la acuicultura, lo mismo va a pasar con el RIGI”, resaltó.
Para el contador, la discusión “no es ideológica sino estratégica”.
Además, agregó que “el RIGI habla de ocho sectores y salvo la siderurgia, el resto de los sectores los tenemos como lo son la forestoindustria, turismo, energía, tecnología. Pero sin estabilidad jurídica nadie invierte”, afirmó.
El eje de su argumento es la previsibilidad y al respecto manifestó que “hoy un secretario puede borrar de un plumazo un beneficio, lo vimos con decretos en hidrocarburos, lo vimos con resoluciones que cambian reglas, el RIGI garantiza 30 años de estabilidad y que cualquier conflicto se resuelva en arbitraje internacional y eso es seguridad para el inversor”.
Puerto, forestación y termas: los proyectos que no fueron
Gallardo vinculó la falta de infraestructura con oportunidades perdidas y en este sentido recordó que “tengo una fábrica forestal cerrada hace cinco años y exportaba a Italia y Chile, la logística es carísima, pero sin puerto no hay competitividad”, resaltó.
En ese sentido, planteó que “proyectos como la construcción de infraestructura portuaria o el desarrollo de las termas podrían captar inversiones superiores a los 200 millones de dólares”.
Asimismo, dijo que “no hablamos de un kiosquito, hablamos de infraestructura hotelera, caminos, servicios, eso genera empleo y derrame”.
También cuestionó la falta de crecimiento del subrégimen industrial y al respecto manifestó que “el último decreto que permitió instalar una nueva industria fue en 2003, desde entonces, Nación no autorizó más, lo que está, está, no hay expansión”.
Presión tributaria y aranceles: el otro frente
En paralelo, Gallardo apuntó contra la estructura impositiva argentina y citando un informe comparativo internacional, afirmó que “Argentina tiene la presión tributaria más alta entre 30 países analizados, un 50,7% del precio de un producto son impuestos”.
Y fue directo al corazón del debate fueguino al sostener que “un celular que sale de Tierra del Fuego carga ingresos brutos, tasas municipales, impuesto al cheque, logística, compite contra uno importado que no trae esa mochila, hasta que no se eliminen impuestos distorsivos, sacar aranceles es un error”, cuestionó.
Por eso sostuvo que “el arancel del 8% a la importación debería haberse mantenido hasta alcanzar un acuerdo fiscal integral”.
Reforma laboral: “La ley quedó obsoleta”
Gallardo también defendió la media sanción de la reforma laboral impulsada por el oficialismo y al respecto opinó que “de 47 millones de argentinos, 22 están ocupados y la mitad está en negro, eso es fracaso del sistema”, afirmó.
Según su visión, la normativa anterior “no reflejaba la dinámica actual del trabajo, se volvió obsoleta, no contemplaba banco de horas, ni acuerdos flexibles que en la práctica ya existen”, afirmó.
Por otro lado, rechazó que “se hayan eliminado derechos básicos, el artículo 245 sobre indemnización no fue modificado, se aclaró que el aguinaldo y vacaciones no integran la base, algo que en la mayoría de las jurisdicciones ya era así, se instaló miedo con información incompleta”.
También defendió el límite del 2% a los aportes sindicales al considerar que “había gremios que cobraban 4 o 5%. Se puso un tope y por dos años, parte del conflicto es por las cajas sindicales”.
Frente a las críticas que plantean que el RIGI implica ceder soberanía, respondió que “toda la deuda argentina siempre se rigió por tribunales internacionales, no es nuevo, lo que se busca es previsibilidad”, aseveró.
Para Gallardo, la discusión de fondo es cómo generar empleo genuino en una provincia donde la industria electrónica enfrenta despidos y reducción de producción.
“Si no damos señales claras al inversor, no va a venir nadie y sin inversión no hay empleo”, expuso.
Por último, Gallardo dejó una advertencia que resume su mirada al sostener que “sin reglas claras no hay inversión y sin inversión, no hay futuro para Tierra del Fuego”, concluyó.