Tras confirmarse la decisión empresarial, los empleados resolvieron en asamblea ingresar nuevamente al predio y tomar la fábrica como medida de resguardo frente a la posibilidad de despidos masivos y la paralización definitiva de la producción.
La ocupación se llevó adelante pese a que se encontraba vigente una instancia de conciliación obligatoria, lo que refleja el nivel de preocupación existente puertas adentro. Los trabajadores permanecen en el interior de la planta mientras analizan, junto a sus representantes gremiales, los pasos a seguir en el marco del proceso judicial iniciado.
El futuro de la firma queda ahora sujeto a las resoluciones que adopte la Justicia comercial, mientras crece la tensión en el sector industrial provincial. Desde el ámbito sindical adelantaron que el objetivo principal es garantizar la continuidad laboral y evitar el cierre definitivo de la empresa.