En declaraciones a FM La Isla, la funcionaria confirmó que la intervención de la cartera laboral comenzó a principios de febrero, luego de que los gremios denunciaran que los empleados habían cobrado apenas el 25% de los salarios correspondientes a enero, además de registrarse deudas en premios productivos.
Castiglione detalló que, tras la primera audiencia realizada en la primera semana del mes, se desarrollaron al menos cuatro encuentros más sin resultados concretos. Según indicó, la empresa no presentó formalmente a los integrantes del nuevo directorio —modificado a fines del año pasado— y solo participó a través de su representante legal en Río Grande, quien no cuenta con poder de decisión.
“La actitud de la empresa es sumamente preocupante”, remarcó la ministra, al señalar que no hubo un interlocutor válido con capacidad real para resolver la situación.
En paralelo al proceso administrativo laboral, la firma solicitó su propia quiebra en sede judicial y comunicó que no acataría la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio.
Castiglione recordó que esta herramienta tiene como objetivo preservar los puestos de trabajo y garantizar el diálogo mientras se negocia una salida al conflicto. El rechazo empresarial, sostuvo, agrava el escenario y deja a los trabajadores en una situación crítica.
La titular de la cartera laboral advirtió que en la provincia existen antecedentes de crisis empresariales en las que los trabajadores debieron resguardar las plantas para evitar el retiro de bienes.
En ese marco, sostuvo que “la línea entre quiebra y vaciamiento es muy fina”, y planteó que la instancia judicial será determinante para esclarecer responsabilidades y proteger derechos.
Mientras tanto, el conflicto en Aires del Sur permanece abierto, con empleados que aún no han percibido la totalidad de sus salarios y sin señales concretas por parte de la empresa para encauzar la situación.