"El puerto volverá a los fueguinos"
Con firmeza, el mandatario reafirmó que la gestión de la terminal portuaria debe ser netamente local. Según Melella, la intervención federal no fue una medida técnica, sino un movimiento orquestado por "algunos vivos" que contaron con el apoyo de sectores locales para desestabilizar la administración provincial.
"Nos preguntamos si detrás de esta intervención de Anpyn no habrá algún negocio entre los interventores y algún 'kuka'", disparó el gobernador, utilizando un término punzante para sugerir connivencia con sectores del kirchnerismo residual o socios políticos específicos.
La seguridad como activo estratégico
Más allá de la disputa política, Melella puso en valor la operatividad y el prestigio internacional de la terminal. Subrayó que la elección de Ushuaia por parte de los grandes cruceros no es casual, sino que responde a los altos estándares de seguridad y eficiencia que la provincia ha sostenido.
Puntos clave del discurso:
Denuncia de lobby: El gobernador insistió en que la intervención fue "pedida" por sectores interesados en el usufructo del puerto.
Soberanía local: La promesa de que el puerto retornará al control total de la provincia.
Defensa del sector turístico: El puerto como garantía de confianza para las navieras internacionales.