por Redacción Del Pueblo
La secretaria de Industria de la provincia, Alejandra Man, confirmó que la situación de la empresa Aires del Sur atraviesa uno de sus momentos más críticos, con la planta completamente paralizada, sin producción y sin contacto con los nuevos propietarios, lo que profundiza la incertidumbre de los trabajadores y del sector industrial en general.
“La empresa fue vendida y los nuevos dueños no aparecen, no contestan, no responden. No están accesibles para poder dialogar”, afirmó Man, quien detalló que incluso el apoderado designado tampoco cuenta con información precisa sobre el rumbo que tomará la firma.
Actualmente la planta permanece con sus puertas cerradas, sin líneas de producción activas y con los trabajadores fuera de la fábrica, en un contexto de versiones sobre posibles despidos masivos. Si bien la secretaria aclaró que no dispone de confirmación oficial sobre notificaciones formales, reconoció que el clima es de extrema preocupación y que no existen definiciones claras sobre la continuidad laboral.
Desde el Gobierno provincial señalaron que se pusieron a disposición para intentar conseguir los contactos de los nuevos propietarios y propiciar una reunión directa que permita conocer el plan empresario. “Lo más llamativo es justamente que no haya nadie que dé la cara. Es una señal muy negativa”, sostuvo la funcionaria, quien además admitió que ya se han vivido situaciones similares en la provincia en años anteriores.
En paralelo, se mantienen conversaciones con los ministerios de Trabajo y de Economía para evaluar posibles herramientas de asistencia financiera que permitan aliviar la situación, especialmente en lo referido al pago de salarios adeudados y la eventual reactivación de la actividad. No obstante, Man fue clara al señalar que cualquier ayuda estatal sería apenas paliativa si no existe una decisión concreta de continuar con la producción.
El conflicto de Aires del Sur se da en un marco más amplio de dificultades para la industria fueguina. Según datos oficiales mencionados por la secretaria, la capacidad instalada en el sector se encuentra hoy en torno al 53 por ciento. “Es muy triste recorrer las plantas y ver la mitad de las líneas apagadas, fábricas trabajando con un solo turno y otras directamente sin actividad”, describió.
La funcionaria vinculó esta situación al contexto económico nacional y a la política de apertura de importaciones impulsada por el Gobierno central. En ese sentido, expresó que no observa señales de un cambio de rumbo hacia el fortalecimiento del entramado productivo local. “No veo que el Gobierno nacional vaya a virar hacia el desarrollo de la actividad industrial. Lo que estamos viendo son cierres, despidos y pérdida de capacidad productiva”, advirtió.
En relación al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) promovido por el presidente Javier Milei, Man consideró que las inversiones podrían orientarse principalmente a sectores como la minería o los hidrocarburos, aunque dejó abierta la posibilidad de que existan oportunidades para nuevas actividades industriales en la provincia.
Destacó que Tierra del Fuego cuenta con infraestructura instalada, trayectoria en producción electrónica y mano de obra calificada, condiciones que podrían resultar atractivas para proyectos que incluyan agregado de valor y encadenamientos productivos locales. “Tenemos historia industrial y capacidad. Si hay inversiones que apuesten a generar empleo y desarrollo genuino, vamos a acompañarlas”, aseguró.
Respecto al subrégimen de promoción industrial, recordó que la prórroga vigente se extiende hasta 2053, lo que brinda un marco de previsibilidad para las empresas radicadas en la provincia. Sin embargo, reconoció que el escenario actual exige diversificar la matriz productiva y buscar nuevas fuentes de empleo ante la retracción del sector electrónico.
Finalmente, al referirse al Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva, indicó que la última información disponible señala que se eliminó el aporte obligatorio de las empresas, aunque aún existiría un monto significativo dentro del fideicomiso para financiar proyectos que ya estaban en cartera y contaban con algún grado de aprobación. De todos modos, señaló que no hay precisiones públicas sobre los plazos de ejecución ni sobre el ritmo de desembolsos.
Mientras tanto, la situación de Aires del Sur continúa sin definiciones y se consolida como uno de los focos más urgentes dentro del complejo panorama industrial fueguino, con trabajadores a la espera de respuestas y un Gobierno provincial que intenta mediar en medio de un escenario económico nacional adverso.