El aumento impactará de manera directa sobre las asignaciones de categoría, lo que repercute en el salario básico, la antigüedad y las aperturas de categoría. Con esta actualización, el Ejecutivo municipal busca sostener un esquema de revisión periódica de los haberes en función de la evolución del contexto económico.
Uno de los puntos centrales del acuerdo es la fijación de un nuevo piso salarial de 1.100.000 pesos para los trabajadores municipales con título secundario. Desde el 1° de marzo, ningún agente que cumpla con esa condición percibirá haberes por debajo de ese monto, estableciendo así una referencia dentro de la estructura salarial.
Además, se acordó un incremento del 100% en la ayuda escolar. El beneficio pasará de 130.000 a 260.000 pesos, duplicando el valor abonado el año pasado. La medida alcanza a trabajadores con hijos en edad escolar y busca acompañar los gastos vinculados al inicio del ciclo lectivo.
Las partes también resolvieron mantener abierta la mesa de diálogo con reuniones mensuales. A comienzos de abril volverán a encontrarse para analizar la evolución de la situación económica y evaluar la posibilidad de otorgar un nuevo incremento salarial.
El acuerdo se da en un escenario nacional complejo, marcado por restricciones en los recursos que reciben provincias y municipios, lo que condiciona el margen de negociación. Desde el sector gremial destacaron la importancia de sostener la paritaria como herramienta clave para la recomposición salarial y la defensa del poder adquisitivo de los trabajadores municipales.