por Redacción Del Pueblo
El secretario general de la UOM Río Grande, Oscar Martínez, cuestionó con dureza la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional y sostuvo que se trata de un avance sobre derechos conquistados durante décadas de lucha sindical.
En diálogo con FM del Pueblo, el dirigente afirmó que la iniciativa oficial, presentada como una modernización del sistema laboral, en realidad representa “un retroceso de más de cien años en la historia del movimiento obrero”.
Según explicó, las políticas actuales responden a una lógica neoliberal que ya se aplicó en el país durante la década del 90 y que vuelve a impulsar reformas orientadas a flexibilizar las condiciones de trabajo.
Martínez también manifestó una fuerte preocupación por el futuro de la industria nacional y particularmente por el sector electrónico en Tierra del Fuego.
“El gobierno nacional está destruyendo la industria. En ninguno de sus discursos aparece la industria porque el proyecto es abrir las importaciones y beneficiar a otras economías”, sostuvo.
En ese contexto, advirtió que la eliminación de aranceles y la reducción de regímenes de protección afectan directamente la producción local y ponen en riesgo miles de puestos de trabajo.
El dirigente metalúrgico indicó que el panorama para el sector es complejo y que el gremio mantiene conversaciones permanentes con las empresas para sostener la actividad.
Si bien destacó que recientemente se logró un anticipo salarial cercano al 4%, reconoció que se trata de un aumento insuficiente frente al contexto económico actual.
También alertó que, si no se renuevan algunos beneficios vigentes para la producción en la provincia, podrían repetirse situaciones como la pérdida de fabricación de ciertos productos que pasaron a ser importados.
Martínez se refirió además al reciente proceso electoral dentro del gremio y rechazó las acusaciones realizadas por sectores de la oposición.
El dirigente aseguró que durante la campaña se difundieron versiones falsas sobre presiones a trabajadores y supuestos actos de corrupción.
“Hemos tenido que soportar una campaña de desprestigio en redes sociales y algunos portales que repitieron cosas que no son ciertas”, afirmó.