por Redacción Del Pueblo
Surano explicó que el relevamiento fue realizado en escuelas secundarias de todo el país y que en Tierra del Fuego participaron alrededor de 35 instituciones educativas, entre públicas y privadas. Uno de los datos que más llamó la atención es que un 27% de los estudiantes de entre 13 y 17 años manifestó haber probado marihuana alguna vez en su vida.
La profesional aclaró que esto no significa necesariamente que todos los adolescentes tengan un consumo problemático, pero sí evidencia que existe un contacto temprano con la sustancia. En ese sentido, señaló que la principal pregunta que surge a partir del informe es por qué un joven tiene tan facilitado el acceso a este tipo de sustancias.
También remarcó que, si bien el informe generó repercusión por el consumo de marihuana, el alcohol continúa siendo una de las sustancias más preocupantes entre los jóvenes.
Durante la entrevista también se refirió a otro dato que genera preocupación: la deserción escolar. Según indicó, cerca del 40% de los jóvenes abandona el nivel secundario por diferentes motivos, entre ellos situaciones familiares, problemas económicos o dificultades vinculadas al consumo.
Surano explicó que abandonar la escuela reduce considerablemente las oportunidades futuras de los jóvenes, ya que limita sus posibilidades de formación, trabajo e inserción social. Por eso remarcó la importancia de acompañar a los adolescentes para que puedan continuar sus estudios y construir un proyecto de vida.
En ese contexto, destacó el trabajo que se viene realizando desde el Centro Ambulatorio Municipal RIVA, creado para abordar los consumos problemáticos en la ciudad. Desde su puesta en funcionamiento ya se otorgaron más de 1.500 turnos de atención, lo que refleja la demanda existente en la comunidad.
Actualmente también funcionan dos grupos semanales de familiares, con alrededor de 25 participantes estables en cada uno. Estos espacios permiten que quienes atraviesan situaciones vinculadas al consumo encuentren contención, acompañamiento y herramientas para afrontar el proceso de recuperación.
Además, se desarrollan grupos terapéuticos para personas que atraviesan consumos problemáticos. Surano destacó que algunos de los participantes ya llevan más de un año sin consumir, lo que demuestra que los procesos de recuperación son posibles cuando existe acompañamiento profesional y apoyo del entorno.
La profesional subrayó que el rol de la familia es fundamental dentro del tratamiento, ya que son quienes conviven día a día con la persona y pueden acompañar su proceso. En ese sentido, señaló que el familiar se transforma en un aliado terapéutico clave para la recuperación.
Finalmente, invitó a la comunidad a participar del primer aniversario del Centro Ambulatorio RIVA, que se celebrará este viernes a las 12 horas. Durante la jornada se compartirán testimonios de personas en recuperación y familiares, además de distintas propuestas destinadas a visibilizar el trabajo que se realiza en el espacio y continuar fortaleciendo la red de acompañamiento en la ciudad.