Aunque desde YPF habían señalado en las últimas semanas que se intentaría evitar trasladar directamente la volatilidad internacional a los precios locales, finalmente se aplicó un nuevo ajuste en los surtidores. La escalada del crudo a nivel mundial continúa generando presión sobre los costos del sector energético, lo que termina reflejándose en el valor final que pagan los consumidores.
Con este incremento, los precios de referencia en la ciudad de Río Grande quedaron establecidos en $1.427 para la Nafta Súper, $1.596 para la Infinia y $1.732 para la Infinia Diesel. Estos valores se suman a una serie de aumentos que se vienen registrando desde el inicio del año y que responden tanto a la dinámica del mercado internacional como a las políticas de actualización de precios aplicadas por las petroleras.
El nuevo ajuste vuelve a impactar en el bolsillo de los consumidores y también en distintos sectores de la economía que dependen del combustible para el transporte y la logística. En un escenario de constantes variaciones en el mercado energético global, todo indica que el comportamiento del precio del petróleo seguirá siendo un factor clave para la evolución de los combustibles en el país durante los próximos meses.