11/03/2026 - Edición Nº391

Provinciales

Tierra del Fuego

Melella criticó a Milei y advirtió que las políticas nacionales están golpeando con fuerza a la industria fueguina

08:37 | El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, volvió a cuestionar con dureza al Gobierno nacional y aseguró que las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei están afectando seriamente a la industria de la provincia, particularmente a los sectores tecnológico y textil, que históricamente han sido motores del empleo y de la actividad económica fueguina.



En declaraciones con Fm La Isla, el mandatario provincial manifestó su preocupación por el escenario económico actual y sostuvo que la provincia atraviesa un momento muy complejo, marcado por la caída del consumo, la reducción de la actividad productiva y una fuerte disminución de los recursos. Según explicó, el impacto de las decisiones económicas adoptadas a nivel nacional se siente con fuerza en el extremo sur del país, donde la estructura productiva depende en gran medida del desarrollo industrial.

Durante la entrevista, Melella también se refirió a recientes declaraciones del presidente Milei, quien cuestionó a quienes defienden la industria nacional. El gobernador rechazó esos dichos y afirmó que la defensa del sector industrial no responde a una cuestión ideológica sino a la necesidad de preservar miles de puestos de trabajo que dependen directamente de las fábricas instaladas en la provincia. En ese sentido, remarcó que la industria fueguina no solo representa producción y desarrollo tecnológico, sino también el sustento de numerosas familias.

El mandatario sostuvo que el panorama actual es muy distinto al de años anteriores, cuando la industria mostraba señales de crecimiento. En la actualidad, aseguró, el sector atraviesa una etapa de retroceso que genera preocupación tanto en el gobierno provincial como en los trabajadores y empresarios. Según indicó, la industria textil fue prácticamente destruida en los últimos tiempos y el sector tecnológico también se encuentra bajo una fuerte presión debido a las políticas económicas y comerciales que se están implementando.

Melella explicó que la caída de la actividad industrial tiene un impacto directo en la economía provincial. Menos producción significa menos empleo, menor recaudación y una reducción del consumo interno, lo que termina afectando a distintos sectores de la sociedad. En ciudades industriales como Río Grande, donde gran parte de la economía gira en torno a las fábricas, la pérdida de puestos de trabajo genera un efecto inmediato en el comercio local, en la demanda de servicios y en la estabilidad social.

El gobernador también advirtió que el deterioro del empleo provoca un aumento en la demanda de asistencia estatal. Cada vez más personas recurren al sistema público de salud, a programas sociales o a distintos mecanismos de ayuda para poder sostener sus economías familiares en un contexto de fuerte incertidumbre económica.

Frente a este escenario, Melella defendió la necesidad de proteger la producción local y sostuvo que el objetivo central debe ser preservar el empleo. En ese marco, planteó que la provincia necesita avanzar en la búsqueda de nuevas inversiones que permitan sostener la actividad económica y generar oportunidades laborales. Según explicó, el desafío actual no pasa por debates ideológicos, sino por encontrar herramientas concretas que permitan mantener en funcionamiento el entramado productivo de la provincia.

El mandatario también relacionó la situación provincial con el rumbo económico adoptado por el Gobierno nacional. Señaló que el freno al consumo, la caída de la actividad económica y la falta de políticas destinadas a impulsar la producción están agravando la situación de las economías regionales y, particularmente, de las provincias que dependen fuertemente de la industria.

En ese contexto, insistió en que defender la industria fueguina es una cuestión estratégica para el futuro de la provincia. A su entender, sostener el aparato productivo no solo implica garantizar la continuidad de las fábricas, sino también preservar el empleo, fortalecer el mercado interno y evitar un deterioro social que podría profundizarse si continúan las dificultades económicas.

Con este diagnóstico, el gobernador reiteró su preocupación por el rumbo de la política económica nacional y sostuvo que Tierra del Fuego necesita políticas que acompañen el desarrollo productivo y protejan a los trabajadores frente a un escenario que, según advirtió, se vuelve cada vez más adverso.