En medio de los anuncios oficiales sobre la futura central de generación eléctrica y la visita de empresarios chinos interesados en el proyecto, el especialista expresó preocupación por la falta de definiciones técnicas y por lo que considera una planificación poco clara del sistema energético de la ciudad.
Durante una entrevista con Radio Provincia, Raymundo señaló que el problema más urgente no es la futura usina sino la situación actual del sistema eléctrico. Según explicó, varias de las turbinas que abastecen a Ushuaia continúan fuera de funcionamiento y no han sido reparadas durante el verano, período clave para realizar las tareas de mantenimiento antes del aumento del consumo que se registra en los meses de frío.
“Ushuaia ya está sumergida en problemas energéticos y va a estar aún más expuesta a posibles cortes frecuentes durante todo el invierno”, advirtió.
El ingeniero también cuestionó la falta de claridad en torno al proyecto de la nueva central. Recordó que los anuncios oficiales sobre su capacidad fueron cambiando con el paso de los meses, lo que a su entender genera dudas sobre la planificación real de la obra.
Inicialmente se habló de una usina de 40 megavatios con 20 megavatios de recuperación de energía, luego se mencionó una planta de 60 megavatios y actualmente se habla de una central de 100 megavatios.
“Parece que están comprando memoria, como si fueran megabytes. En cualquier momento van a hablar de gigabytes o terabytes”, ironizó al referirse a los cambios en la potencia anunciada.
Otro de los cuestionamientos planteados por Raymundo está relacionado con la falta de participación de la Dirección Provincial de Energía en el desarrollo del proyecto, a pesar de ser el organismo con mayor experiencia en el sistema eléctrico fueguino.
“El gran proyecto energético de Ushuaia se está llevando adelante sin que participe la Dirección Provincial de Energía”, afirmó.
Además, planteó dudas sobre quién será el responsable de operar la central y cómo se integrará la generación al sistema eléctrico de la ciudad.
“¿Quién va a explotar esa usina? ¿Quién la va a manejar? ¿Quién va a administrar el despacho de energía?”, se preguntó.
El ex funcionario también expresó preocupación por la estructura empresarial detrás del emprendimiento. Según indicó, la empresa vinculada al proyecto fue creada recientemente.
“Se trata de una firma que se formó en enero y ahora buscan habilitarla desde CAMMESA para operar en el sistema eléctrico de Ushuaia”, explicó.
Para Raymundo, el suministro eléctrico de una ciudad no debería depender de estructuras empresariales que todavía están en formación.
“No estamos alimentando una empresa privada, estamos alimentando una ciudad con servicios públicos esenciales”, remarcó.
Las críticas también alcanzaron la ubicación elegida para la futura central eléctrica. Según el ingeniero, el sitio presenta condiciones ambientales que podrían afectar el funcionamiento del equipamiento.
Explicó que se trata de una zona muy expuesta a los vientos de la bahía y a la presencia de niebla salina, factores que pueden deteriorar estructuras metálicas y equipos eléctricos.
Además, señaló que en ese lugar será necesario construir desde cero toda la infraestructura de servicios básicos, incluyendo redes de gas, electricidad y agua.
“Es un lugar muy complicado, hay que llevar gas, hay que llevar agua y hacer toda la red eléctrica”, indicó.
Incluso recordó que durante la audiencia ambiental se mencionó la posibilidad de abastecer de agua a la planta mediante camiones, una alternativa que consideró técnicamente cuestionable.
“Si van a alimentar turbinas con agua llevada en camiones, es medio primitivo”, ironizó.
Más allá de las críticas al proyecto de la nueva usina, Raymundo insistió en que la principal preocupación debería estar puesta en el estado actual del sistema energético de Ushuaia.
Según aseguró, todavía no se han reparado las cuatro turbinas Solar ni la turbina Rolls Royce que forman parte del sistema de generación existente.
“No puede ser que hayan dejado pasar todo el verano sin reparar esas turbinas”, cuestionó.
Advirtió que si esas unidades no vuelven a funcionar antes del invierno, el sistema podría tener dificultades para sostener la demanda eléctrica cuando aumente el consumo por las bajas temperaturas.
Finalmente, también criticó el tono de los anuncios oficiales vinculados al proyecto energético, a los que consideró más cercanos a la propaganda que a una planificación concreta.
“Este anuncio grandilocuente con visitas, cenas y agasajos no nos salva de que vamos a tener serios problemas de suministro eléctrico este invierno”, afirmó.
A pesar de sus cuestionamientos, el ingeniero expresó su deseo de que el proyecto finalmente se concrete y contribuya a mejorar la situación energética de Ushuaia.
Sin embargo, dejó una advertencia final sobre el aspecto económico del emprendimiento. “Los chinos son muy ejecutivos para construir, pero también para llevarse los dinerillos”, concluyó.