por Redacción Del Pueblo
En el marco de una jornada marcada por reclamos y manifestaciones frente al edificio legislativo, el legislador de Provincia Grande, Matías Lapadula, se refirió a la delicada situación que atraviesa la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) y advirtió que es necesario avanzar en soluciones profundas que permitan garantizar la cobertura de salud para miles de afiliados en toda la provincia.
Durante la mañana, numerosos trabajadores estatales, afiliados y dirigentes gremiales se acercaron a la Legislatura para expresar su preocupación por las dificultades que enfrentan diariamente para acceder a prestaciones médicas, medicamentos y tratamientos. En ese contexto, Lapadula señaló que los legisladores decidieron recibir a los manifestantes para escuchar sus planteos y conocer de primera mano las problemáticas que atraviesan.
“El escenario que uno escucha cuando habla con los afiliados es realmente muy preocupante. Las historias que cuentan, los problemas que enfrentan para acceder a tratamientos o a turnos médicos, muestran una situación muy delicada que requiere respuestas urgentes”, expresó.
El parlamentario remarcó además que la crisis que atraviesa la obra social no es un problema reciente, sino que se trata de una situación que se viene arrastrando desde hace varios años y que aún no ha encontrado una solución definitiva.
Durante la entrevista, el legislador también cuestionó que todavía no hayan ingresado a la Legislatura los proyectos anunciados por el Ejecutivo provincial para abordar el problema estructural de la obra social.
Recordó que durante el discurso de apertura de sesiones, el gobernador Gustavo Melella había adelantado que enviaría iniciativas destinadas a reformar el funcionamiento de OSEF y a garantizar su sostenibilidad financiera. Sin embargo, según indicó, esas propuestas aún no fueron presentadas formalmente.
“Es un tema extremadamente complejo y urgente. En la apertura de sesiones se anunció que se iba a enviar un proyecto para solucionar el problema de la obra social, pero hasta ahora no ingresó ninguno. Eso genera mucha preocupación porque la situación sigue agravándose”, sostuvo.
Lapadula también cuestionó las declaraciones del mandatario provincial sobre la existencia de presuntos sobreprecios dentro de la obra social.
“Si el gobernador tiene conocimiento de que existen sobreprecios, no alcanza con decirlo en un discurso. Tiene la obligación de denunciarlo y de tomar las medidas correspondientes. Estamos hablando de recursos públicos y de la salud de miles de personas”, remarcó.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la deuda que distintos organismos públicos mantienen con la obra social. Según explicó Lapadula, la caída de recursos que atraviesan los distintos niveles del Estado genera dificultades financieras que terminan impactando en el funcionamiento de OSEF.
En ese marco, el legislador señaló que, a pesar de las complicaciones económicas, cada institución debe asumir sus responsabilidades y buscar mecanismos para cumplir con sus obligaciones.
Como ejemplo, mencionó el reciente acuerdo alcanzado por el intendente de Río Grande, Martín Pérez, para cancelar compromisos pendientes con la obra social.
“Ese tipo de acuerdos muestran que hay voluntad de resolver los problemas. Sabemos que hay dificultades económicas, pero cuando existe voluntad política se pueden encontrar soluciones para ordenar las cuentas”, indicó.
No obstante, el legislador consideró que la crisis de OSEF no se explica únicamente por el atraso en los aportes, sino que también existen problemas vinculados a la administración y a la gestión del sistema.
El reclamo por un convenio entre OSEF y el sistema de salud municipal de Río Grande
Lapadula también cuestionó la falta de un convenio prestacional entre la obra social y el sistema de salud municipal de Río Grande, pese a que una parte importante de los afiliados recibe atención en los centros médicos de la ciudad.
Según explicó, actualmente miles de afiliados de OSEF utilizan los servicios de salud municipales sin que exista un acuerdo formal para el pago de esas prestaciones, lo que genera un costo que termina siendo absorbido por el municipio.
“El sistema de salud municipal de Río Grande atiende a una enorme cantidad de afiliados de la obra social y no existe un convenio para que OSEF pague por esas prestaciones. Eso significa que los vecinos terminan financiando con sus impuestos un servicio que debería cubrir la obra social”, afirmó.
El legislador consideró que esta situación responde a una decisión política y la calificó como injusta para los contribuyentes de la ciudad.
Además, comparó el escenario con lo que ocurre en Ushuaia, donde sí existe un convenio entre la obra social y el sistema de salud municipal.
“Ahí hay una pregunta que hay que hacerse: por qué en Ushuaia sí existe un convenio y en Río Grande no. Desde mi punto de vista, se trata claramente de una decisión política”, sostuvo.
En otro tramo de la entrevista, Lapadula también se refirió al escenario económico nacional y advirtió que las políticas impulsadas por el gobierno de Javier Milei están teniendo un fuerte impacto en la industria fueguina.
El legislador señaló que Tierra del Fuego, y particularmente Río Grande, se caracteriza por tener una fuerte presencia de empleo industrial, por lo que cualquier medida que afecte al sector productivo repercute directamente en el mercado laboral local.
“Río Grande es una ciudad industrial y gran parte del empleo depende de ese sector. Cuando se aplican políticas que debilitan la industria nacional, inevitablemente eso termina afectando a los trabajadores”, explicó.
Lapadula sostuvo que el modelo económico actual prioriza al sector financiero por sobre la producción y advirtió que esa orientación puede tener consecuencias graves para el desarrollo económico del país.
Finalmente, el legislador reflexionó sobre el escenario político nacional y planteó que la salida a la crisis actual requiere la construcción de una alternativa que logre recuperar la confianza de la sociedad.
A su entender, esa alternativa debe aprender de los errores cometidos en el pasado y ofrecer propuestas que permitan mejorar la situación económica y social sin repetir viejas prácticas.
“La gente votó un cambio porque estaba cansada de muchas cosas que pasaron antes. Hoy la responsabilidad de la dirigencia política es construir una alternativa seria, que pueda ofrecer esperanza y demostrar que es posible hacer las cosas mejor”, concluyó.