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En comunicación con FM Radio del Pueblo, Leo Bilanski, integrante de ENAC, analizó la situación actual de las pymes en Argentina, cuestionó la credibilidad de los datos oficiales del INDEC, denunció el impacto del ajuste económico en el sector productivo y advirtió sobre el crecimiento del desempleo. Además, se refirió a la responsabilidad política, el rol de las entidades empresariales y las perspectivas hacia el futuro inmediato.
En primer lugar, Bilanski advirtió sobre la gravedad del escenario actual “la verdad es preocupante porque ya en este trimestre, mi ley acaba de alcanzar la destrucción de pymes de la gestión del presidente Mauricio Macri, que también cerró 25 mil pymes". En ese sentido, remarcó la velocidad del deterioro “la verdad que lleva dos años recién, lo hizo en la mitad de tiempo".
Asimismo, profundizó en el impacto estructural del modelo económico “el daño va al doble de velocidad de lo que vimos en esa gestión. Por lo tanto, la amenaza de cara a fin del 2026, que es lo que decía la Asociación de Empresas Nacionales en la encuesta Radar Pyme, pueden ser 31.600 empresas más las que cierren hasta fin de año". En consecuencia, vinculó esto directamente con el empleo "por eso ya quedaron desocupados sólo de unidades productivas 330 mil laburantes en la calle”.
Por otra parte, cuestionó el discurso oficial sobre la economía “yo no sé qué significa domar, pero si domar es dejar sin trabajo a la Argentina, hacer perder las inversiones a los empresarios pymes, que la inflación hace nueve meses que sube”. En esa línea, fue contundente "no sé qué es domar o domar a quién, yo creo que la palabra más adecuada es la de someter”.
En relación a las representaciones empresariales, Bilanski criticó duramente “de Ricardo Díaz no esperamos nada, nada novedoso. Él fue funcional en su momento a Mauricio Macri y ahora es funcional a Javier Milei”.
Además, denunció el accionar de algunos sectores “le quieren pisar la cabeza al millón 200 mil empleados de comercio que tienen empleados de las pequeñas pymes de comercio y servicio”.
A su vez, destacó el clima social y económico que atraviesan los empresarios “este es un shock que estamos sufriendo los que producimos, es un shock y cuando salgamos del shock vamos a ver la tragedia que estamos transitando”. En ese contexto, anticipó posibles reacciones “tendremos que tomar cartas en el asunto y hacer lo que tengamos que hacer”.
En otro tramo, amplió la mirada hacia la dirigencia política en general “lamentablemente la clase política en la Argentina, en su conjunto, no ha cumplido las expectativas que la sociedad necesita”. A la vez, comparó distintas gestiones “en el caso del peronismo, la impericia cuando está en el gobierno de no entender lo que hay que hacer”.
Además, aportó un dato histórico preocupante “desde que se fue Cristina Fernández de Kirchner del Poder en el año 2015, se perdieron 56 mil empresas pymes en la Argentina, el 10% del total". Por ello, concluyó “estamos retrocediendo de una manera brutal en la escala de países capitalistas”.
En cuanto a las perspectivas, planteó un escenario incierto “me parece que lo que se viene, y me duele con mucho, está más cerca de un que se vayan todos”. En esa línea, alertó sobre el clima social “nadie quiere anomias, crisis, nosotros invertimos para laburar tranquilo".
Por último, se refirió a las iniciativas en marcha "hoy hay una convocatoria del congreso a nación de un grupo de pymes, que están pidiendo la ley de emergencia pymes", y agregó "ayer la asociación impulsó el proyecto de ley de emergencia pymes, a ver si de ahí se puede promover alguna herramienta para frenar esta tragedia”.