En un contexto de creciente deterioro del empleo industrial en Tierra del Fuego, el intendente Martín Pérez presentó una propuesta concreta para asistir a los trabajadores desvinculados del sector, al tiempo que lanzó duras críticas al rumbo económico del Gobierno nacional y reclamó decisiones urgentes a nivel provincial.
Durante una entrevista con FM Del Pueblo, el jefe comunal confirmó que elevó ante el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP) un proyecto que combina sostenimiento de ingresos y capacitación laboral, orientado a contener el impacto social de la crisis que atraviesa la industria local.
“La situación es crítica desde el punto de vista laboral y social, sobre todo en Río Grande, que es la ciudad más golpeada por este modelo económico”, afirmó Pérez, quien vinculó directamente la pérdida de empleo con “la destrucción de la industria nacional”.
Un fondo millonario en medio de la emergencia
El intendente puso el foco en el FAMP, un fondo constituido con aportes de empresas beneficiarias del subrégimen industrial, que actualmente supera los 200 millones de dólares. Para Pérez, esos recursos deben ser utilizados de manera inmediata.
“La propuesta es clara: crear un esquema que funcione como una especie de seguro de desempleo financiado por el fondo, acompañado de capacitación para la reinserción laboral”, explicó.
El planteo no es solo técnico, sino político: el intendente cuestionó que, pese a la existencia de recursos, estos no se estén utilizando para atender una situación que calificó como “alarmante”.
“Está muy bien invertir en infraestructura o en diversificación productiva, pero hoy hay una urgencia social que no puede esperar”, sostuvo.
Más de 10.000 empleos perdidos
Pérez aportó una cifra contundente que grafica la dimensión del problema:
más de 10.000 personas perdieron su empleo en el sector privado en Río Grande en los últimos dos años, con un impacto creciente en la industria electrónica y textil.
Casos como el de Aires del Sur, con plantas paralizadas y trabajadores sin ingresos, son para el intendente el reflejo más visible de una crisis estructural.
“El consumo cayó estrepitosamente. Nadie está pensando en comprar un electrodoméstico. Eso nos pega directamente”, señaló, al tiempo que cuestionó la apertura de importaciones: “Es imposible competir contra productos que ingresan a precios irrisorios desde países como China o India”.
Críticas al Gobierno nacional
El intendente fue categórico al analizar el contexto macroeconómico y político. A su entender, el Gobierno nacional “ve a Tierra del Fuego como un problema” y no como una oportunidad productiva.
“Es muy difícil pensar en desarrollo cuando la política nacional apunta a romper todo lo existente y no a fortalecer la industria”, expresó.
También relativizó el impacto de las encuestas que muestran respaldo al oficialismo:
“Quiero ver si eso se sostiene frente a la realidad cotidiana de la gente, donde cada vez cuesta más llegar a fin de mes”.
Municipios al límite
Pérez también advirtió sobre el deterioro de las finanzas municipales, en un escenario de caída de la recaudación y retracción del Estado nacional.
“Las ciudades están absorbiendo políticas que antes eran nacionales o provinciales: transporte, salud, obra pública. Y con menos recursos”, explicó.
En ese sentido, destacó el esfuerzo del Municipio de Río Grande para sostener servicios esenciales. Mencionó especialmente el sistema de salud, que pasó de 50.000 prestaciones anuales en 2019 a 270.000 en 2025, y duplicó su infraestructura.
“No vamos a ajustar en lo esencial. Priorizamos la salud, los servicios básicos y el acompañamiento social”, aseguró.
Entre la urgencia y el futuro
Más allá de la coyuntura, el intendente planteó la necesidad de un debate de fondo sobre el modelo productivo fueguino.
“Tenemos que repensar nuestra matriz económica y construir mayor autonomía frente a los vaivenes nacionales”, sostuvo, aunque aclaró que esto no implica desligarse de un proyecto nacional.
En ese marco, valoró la apertura a inversiones extranjeras —como la reciente visita de la delegación china— pero fijó límites claros: “No queremos bases militares de ninguna potencia, pero sí inversiones que generen empleo y respeten nuestra soberanía”.
Memoria, Malvinas y proyecto político
En el tramo final de la entrevista, Pérez se refirió a dos fechas clave: el 24 de marzo y el 2 de abril. Sobre el aniversario del golpe de Estado, reafirmó su postura: “Más que nunca hay que sostener el ‘Nunca Más’, frente al avance de discursos de odio”.
Respecto a la posible visita del gobernador bonaerense Axel Kicillof a la vigilia de Malvinas en Río Grande, consideró que su presencia sería positiva y lo definió como “una de las figuras más importantes de la política nacional”.
Sin embargo, fue más allá y planteó un diagnóstico más amplio:
“Hoy no hay un proyecto nacional claro. Es necesario reconstruirlo desde el federalismo, desde el interior hacia el centro”.
Un mensaje político en clave local
La propuesta presentada ante el FAMP sintetiza el posicionamiento político del intendente: un Estado activo para contener la crisis, una crítica frontal al modelo económico nacional y un llamado a utilizar herramientas existentes para evitar un mayor deterioro social.
En una provincia donde la industria es el principal motor económico, el planteo de Pérez no solo interpela a los organismos de decisión, sino que también abre un debate más profundo: cómo sostener el empleo hoy sin perder de vista el modelo de desarrollo del mañana.