La carrera de 50 kilómetros marcó su debut en distancias ultra, sumando además una dificultad extra: el terreno montañoso. “Estoy acostumbrada al frío, pero no a la montaña. Los senderos suben y bajan constantemente, con piedras, raíces y barro. Es muy duro”, explicó.
La competencia comenzó a las 5:30 de la mañana, obligando a los corredores a transitar las primeras horas en completa oscuridad. “Tuvimos dos horas y media con linterna, algo totalmente nuevo para mí”, relató.
A pesar de las adversidades climáticas —viento, lluvia y bajas temperaturas—, Martínez logró completar el recorrido en aproximadamente seis horas y media. “Arriba hacía mucho frío, este año el clima nos dio con todo”, señaló.
El evento reunió a atletas de distintos niveles y nacionalidades, con distancias que iban desde los 12 hasta los 130 kilómetros. Incluso, las condiciones obligaron a modificar parte del circuito en las categorías más largas. “Sé que en un momento tuvieron que suspender porque se estaba poniendo muy feo”, comentó.
Uno de los aspectos más exigentes de la competencia fue la autosuficiencia. “Largamos con todo lo necesario. Hay puestos de asistencia, pero nadie te acompaña. Es todo a pulmón”, explicó.
Además del desafío deportivo, la participación implicó un importante costo económico. La inscripción rondó los 400 mil pesos, con descuento por residencia. “Son valores altos, yo la pagué en cuotas. Es un esfuerzo grande para quienes trabajamos”, sostuvo.
Martínez también destacó el valor de compartir el evento con atletas profesionales. “Te permite medirte, aprender y vivir algo increíble”, dijo.
De cara al futuro, no descarta nuevos desafíos, aunque reconoció que dependerá de la organización personal y los recursos disponibles. “Hay carreras importantes, incluso con clasificaciones al exterior, pero hay que ver los tiempos y los costos”, indicó.
Finalmente, desde FM del Pueblo resaltaron la importancia de acompañar a los deportistas locales. La propia atleta se mostró abierta a la posibilidad de recibir apoyo para futuras competencias.
Con esfuerzo, constancia y pasión, Daniela Martínez demostró que no hay límites cuando se trata de superarse, llevando el orgullo de Río Grande a lo más alto del podio en una de las pruebas más exigentes del país.