Río Grande conmemora este 26 de marzo el 75° aniversario de una de las mayores tragedias aéreas de su historia. En 1951, el avión “Yagán” de Aerolíneas Argentinas – Aeroposta Argentina se precipitó a tierra al intentar aterrizar en la pista del CAP, dejando un saldo de once personas fallecidas entre tripulación y pasajeros.
La aeronave había despegado desde Ushuaia y tenía previsto hacer escala en Río Grande antes de continuar su recorrido hacia el norte del país. Sin embargo, la maniobra de aterrizaje terminó en desastre. Hasta el día de hoy, las causas del accidente nunca fueron completamente esclarecidas.
El siniestro dejó una profunda marca en la comunidad. Entre las víctimas fatales se encontraban los tres tripulantes: el comandante Miguel Yorio, el copiloto Pablo Abella y Jorge Pizarro. También murieron ocho pasajeros: el teniente Rodríguez Saa, Héctor Catorra, Jessie Lawrence, Héctor García, Sevignón, Lequebor, Roberto Sensirrich y Juan Díaz.
Pese a la magnitud del impacto, hubo sobrevivientes. Varias personas resultaron heridas, entre ellas Teresa Casals, Néstor Galarza, Pamela Lawrence, Juan Vargas Vargas, Secundina Padín Valencia, Ricardo Valencia y el comisario de a bordo Horacio Dalera. Otros lograron salir ilesos, como Catalina Ramírez de García y un bebé de nueve meses, Roberto Valencia, conocido como “Cuno”, quien actualmente vive en Ushuaia.
El lugar del accidente se ubica en cercanías de Radio Nacional, mientras que el espacio designado para erigir un monumento recordatorio se encuentra en la intersección de Ricardo Rojas y Perón. Sin embargo, a 75 años del hecho, la ciudad aún no cuenta con un homenaje definitivo a las víctimas.
La memoria del hecho ha sido sostenida en gran parte por vecinos y antiguos pobladores. Entre ellos, Tony Márquez, quien año tras año insiste en la importancia de recordar esta tragedia “por respeto a quienes perdieron la vida y a sus familias”. Su padre, Pedro Márquez, junto a Juan Avendaño, integraban el Club Juvenil Belgrano, institución que en su momento impulsó la construcción de un monolito con una placa conmemorativa, hoy desaparecida.
A lo largo de los años, el Concejo Deliberante sancionó distintas ordenanzas para preservar este recuerdo. En 1999 se dispuso la colocación de un cerco protector y la realización de actos conmemorativos cada aniversario. En 2016, una nueva normativa estableció la reconstrucción del monolito y la creación de una réplica del avión Douglas G47-A5 (matrícula LV-ACY), junto con una placa recordatoria con los nombres de las víctimas.
Sin embargo, esas iniciativas aún no se han concretado plenamente. Incluso, el sitio original se vio modificado con la construcción de la sede del Círculo de Oficiales de la Policía de Tierra del Fuego.
Hoy, a 75 años del accidente, se realizará un sencillo acto recordatorio a las 16 horas en la plazoleta donde debería levantarse el monumento. Un homenaje austero pero cargado de significado, que mantiene viva la memoria de una tragedia que forma parte de la identidad de Río Grande.
Mientras tanto, el homenaje definitivo sigue siendo una deuda pendiente. Una cuenta abierta con la historia y con las once vidas que se perdieron aquel día.