30/03/2026 - Edición Nº410

Municipios

RÍO GRANDE

“Sin horizonte cercano, el Municipio advierte que la crisis social seguirá profundizándose”

08:41 | En dialogo con Fm del Pueblo, la secretaria de Género y Desarrollo Comunitario advirtió sobre el crecimiento de la demanda social, la pérdida de empleo y el deterioro económico. Defendió las políticas de cuidado, cuestionó los recortes nacionales y aseguró que “no vemos que esto mejore en el corto plazo”.


por Provincia 23


 En un escenario social cada vez más tensionado por la crisis económica, la secretaria de Género y Desarrollo Comunitario del Municipio de Río Grande, Ivana Ybars, trazó un crudo diagnóstico sobre la realidad que atraviesan las familias de la ciudad.
En diálogo con FM Del Pueblo, la funcionaria dejó definiciones contundentes con “aumento de la demanda social, más familias sin trabajo y un Estado local obligado a hacer malabares” para sostener la asistencia.
“Nos toca bailar con la más fea, pero no vamos a soltarle la mano a la gente”, resumió, en una frase que sintetiza el momento.

Más demanda, más crisis: el termómetro social

Uno de los indicadores más claros del deterioro es el crecimiento sostenido en la demanda de los espacios de cuidado municipales. Según explicó Ybars, en “apenas dos años el programa duplicó la cantidad de familias alcanzadas y amplió significativamente su funcionamiento”.
Actualmente, cerca de “50 familias utilizan estos espacios, que pasaron de funcionar tres veces por semana a tener cobertura de lunes a viernes con horario extendido”.
Pero detrás del crecimiento hay una realidad más profunda, donde “muchas familias necesitan ese tiempo para salir a buscar trabajo, para sostener dos empleos o incluso para poder estudiar o atender su salud”, explicó.
El dato no es menor porque la “política de cuidado dejó de ser solo una herramienta de acompañamiento y se transformó en un sostén clave frente a la crisis”.

El impacto directo de la pérdida de empleo

Ybars fue directa al referirse al contexto económico local y al respecto sostuvo que “la caída de la industria, particularmente en los sectores textil y electrónico, está dejando a muchas familias sin ingresos, con un impacto inmediato en la vida cotidiana”.
“La situación es muy grave, muchas familias se están quedando sin trabajo y eso golpea directamente en la economía de la ciudad”, advirtió.
El Municipio ya está interviniendo con “asistencia alimentaria, acompañamiento psicológico y programas integrales para contener a los sectores más afectados”.
Incluso mencionó casos concretos de trabajadores que “tras perder su empleo, necesitan apoyo no solo económico sino también emocional”.
“Perder el trabajo a los 50 años no es solo un problema económico, es un golpe muy fuerte a la persona”, señaló.

Un Estado al límite, menos recursos y más presión

A la creciente demanda social se suma un problema estructural: la caída de recursos, Ybars explicó que “el Municipio ya está afectado por la baja en la coparticipación, tanto nacional como provincial, lo que obliga a una administración extremadamente cuidadosa”.
El funcionamiento del Estado local, según describió, se asemeja a un “tetris, decisiones diarias, reacomodamiento de partidas y prioridades que cambian constantemente”.
“Estamos analizando cada peso que entra al municipio. Es un trabajo día a día”, sostuvo.
A pesar de este escenario, remarcó que “la prioridad sigue siendo sostener las políticas sociales y los servicios esenciales”.

Plan de contingencia y asistencia integral

Frente a un panorama que no muestra señales de mejora, el Municipio ya puso en marcha un plan de contingencia que incluye reempadronamiento de programas alimentarios, reorganización de recursos y fortalecimiento de dispositivos sociales.
El enfoque, según explicó Ybars, es integral porque “no solo se trata de asistir económicamente, sino de abordar todas las dimensiones de la crisis”.
“Tenemos que pensar a la familia en su totalidad: alimentación, salud, acompañamiento emocional, oportunidades”, planteó.
En esa línea, destacó el rol de los “espacios comunitarios, los dispositivos de salud y las políticas de juventud como herramientas para contener el impacto social”.

Políticas de cuidado como eje estratégico

Uno de los puntos más defendidos por la funcionaria fue el rol de las políticas de cuidado, que consideró centrales e históricamente invisibilizadas.
“No puede ser que el cuidado recaiga solo en las familias. Tiene que ser una responsabilidad colectiva”, afirmó.
El Municipio no solo trabaja con “infancias, sino también con personas mayores y personas con discapacidad, en un enfoque transversal que busca redistribuir las tareas de cuidado”.
Además, subrayó el “impacto positivo en mujeres, especialmente emprendedoras, que muchas veces sostienen su actividad en condiciones extremadamente exigentes”.
“Hay mujeres que trabajan de noche porque durante el día no tienen con quién dejar a sus hijos”, explicó.

Género, violencia y defensa de las políticas públicas

En otro tramo de la entrevista, Ybars defendió con firmeza las políticas de género del Municipio frente a cuestionamientos recientes y si bien evitó referirse a casos judiciales puntuales, pero sí cuestionó lo que consideró críticas “livianas” hacia el trabajo del área.
“En seis años acompañamos a más de seis mil mujeres, no se puede descalificar ese trabajo por opiniones sin conocimiento”, afirmó.
También alertó sobre el riesgo de discursos que relativizan la violencia de género al sostener que “cuando se instala que las denuncias son inventadas, se desprotege a las víctimas reales”.
En ese sentido, destacó el “funcionamiento del Centro Integral de la Mujer como espacio clave de atención interdisciplinaria”.

Un horizonte incierto

Lejos de transmitir optimismo, Ybars fue realista respecto al futuro inmediato al señalar que “no vemos que esto mejore en el corto plazo, todo lo contrario”, advirtió.
El desafío, entonces, es “sostener la red de contención en un contexto cada vez más adverso”.
“Tenemos que sostenernos como comunidad, acompañarnos y atravesar juntos esta crisis”, concluyó.
En un escenario donde la crisis económica golpea con fuerza creciente, el mensaje desde el Municipio es claro: la demanda social aumenta, los recursos se achican y la tensión no da tregua. Y en ese equilibrio frágil, el Estado local intenta, como puede, evitar que la situación se desborde.