30/03/2026 - Edición Nº410

Sociedad

Tierra del Fuego

El macizo Alvear perdió el 80% de su superficie y el retroceso es irreversible

11:11 | Un estudio académico analizó más de un siglo de evolución del glaciar cercano a Ushuaia y confirmó una reducción extrema de su tamaño. La pérdida se aceleró desde la década de 1970 y forma parte de un proceso global.



La reducción del macizo glaciar Alvear, ubicado en las cercanías de Ushuaia, quedó documentada con precisión en un estudio académico que reconstruyó su evolución entre 1900 y 2024. El análisis concluyó que en ese período el glaciar perdió cerca del 80% de su superficie y redujo su longitud a la mitad, en un proceso que los investigadores consideran irreversible.

El trabajo a cargo del Área de Divulgación Científica y Tecnológica en Agronomía y Ambiente de la facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires -y que replica el portal Pura Data en un artículo firmado por Pablo Roset-, se basó en la comparación de imágenes satelitales actuales con relevamientos de campo y reconstrucciones históricas que permitieron delimitar la extensión original del hielo a comienzos del siglo XX.

A partir de esa información se determinó que el glaciar pasó de tener más de dos kilómetros de longitud a poco más de uno en la actualidad, mientras que su superficie se redujo de manera sostenida durante más de un siglo.

Los datos también muestran que el retroceso no ocurrió siempre al mismo ritmo. Hasta fines de la década de 1970 la pérdida era lenta, pero desde entonces el proceso se aceleró de forma significativa.

 

En las últimas décadas, la tasa de reducción se multiplicó y el glaciar llegó a retroceder decenas de metros por año en algunos períodos. El fenómeno se vincula al aumento sostenido de la temperatura media y a cambios en el régimen de precipitaciones registrados en la región.

El caso del Alvear se inscribe dentro de una tendencia más amplia. Los estudios sobre glaciares a nivel mundial indican que estos cuerpos de hielo retroceden de manera generalizada y que la Argentina no es una excepción.

El Inventario Nacional de Glaciares identificó miles de kilómetros cuadrados de hielo en el país, pero también confirmó que muchos de esos sistemas están perdiendo masa año tras año.

Además de su valor ambiental, los glaciares cumplen un papel clave como reservas de agua dulce y como reguladores del ciclo hídrico. Su retroceso tiene consecuencias directas en el abastecimiento de agua y en la dinámica de los ecosistemas.

En el caso del macizo Alvear, el proceso ya modificó el paisaje de alta montaña, con la desaparición de formaciones de hielo que formaban parte de los recorridos turísticos tradicionales y la aparición de nuevas lagunas formadas por el deshielo.

El estudio señala que el glaciar se encuentra actualmente fragmentado y que, aun si las condiciones climáticas dejaran de empeorar, no existen indicios de que pueda recuperar su tamaño original.

En ese contexto, los especialistas sostienen que el desafío pasa ahora por monitorear el proceso y planificar la gestión futura de los recursos hídricos asociados a estos sistemas.

La investigación concluye que el retroceso del macizo Alvear constituye un ejemplo concreto, a escala local, de un fenómeno que se repite en distintos puntos del planeta y que continuará profundizándose en las próximas décadas.