por Redacción Del Pueblo
Alarma en las provincias: preocupación por el fin de Remediar, deudas nacionales y tensiones en el sistema de salud
La ministra de Salud de Tierra del Fuego, Judith Di Giglio, encendió una señal de alerta tras su participación en el último Consejo Federal de Salud (COFESA), donde se abordaron temas críticos vinculados al financiamiento sanitario, la provisión de medicamentos y el funcionamiento general del sistema de salud en el país.
En diálogo con medios locales, la funcionaria calificó el encuentro como “diferente” y marcado por discusiones profundas entre las provincias y el Ministerio de Salud de la Nación. El eje central fue el anuncio del cierre del programa Remediar, una política pública clave con más de 20 años de vigencia, que garantiza el acceso gratuito a medicamentos esenciales en centros de atención primaria.
Remediar provee actualmente 79 presentaciones de fármacos utilizados en la atención básica, incluyendo antibióticos, antihipertensivos, antidiabéticos, broncodilatadores, anticonvulsivantes y analgésicos, entre muchos otros. Estos medicamentos llegan a todos los rincones del país mediante una logística similar a la de las vacunas, lo que permite cubrir incluso localidades sin farmacias o con acceso limitado.
“El impacto es enorme”, sostuvo Di Giglio, al detallar que el programa permite resolver gran parte de las consultas en guardias y centros de salud, especialmente en contextos de emergencia o en horarios nocturnos.
Sin embargo, el Gobierno nacional anunció que Remediar será reemplazado por una nueva línea de cuidado enfocada exclusivamente en la prevención de enfermedades cardiovasculares, que incluirá apenas tres medicamentos: un hipolipemiante, un antihipertensivo y un diurético.
La ministra subrayó que todas las provincias, sin distinción política, manifestaron su rechazo a la medida y advirtieron sobre sus consecuencias. “Planteamos que era algo terrible, con efectos directos en la salud de las personas”, afirmó.
Más allá del anuncio formal, la reducción en la provisión de fármacos ya venía registrándose en los últimos años. En Tierra del Fuego, los datos son contundentes:
Esto representa una caída del 54% en apenas dos años.
Para amortiguar la transición, Nación realizará una compra de emergencia que cubriría los meses de mayo y junio, aunque en abril no habrá entregas. Luego, se avanzará con la implementación del nuevo esquema.
Otro de los puntos críticos abordados en el COFESA fue la deuda del Gobierno nacional con varias provincias en el marco del Programa Sumar, destinado a financiar la atención de personas sin obra social.
En el caso de Tierra del Fuego, los fondos no se transfieren desde abril de 2025. Este programa funciona bajo un esquema de metas: las provincias reciben financiamiento en función de prestaciones realizadas, lo que representa un incentivo para fortalecer la atención primaria.
La falta de estos recursos se da en un contexto de creciente demanda. Según explicó la ministra, en los últimos meses aumentó la cantidad de personas que dependen exclusivamente del sistema público, en gran medida por la pérdida de empleo y cobertura médica.
“El Estado provincial se hace cargo de tratamientos de alto costo, traslados sanitarios, derivaciones y cobertura integral para más de 50 mil personas”, detalló.
En materia de inmunizaciones, Di Giglio destacó el adelantamiento de la campaña de vacunación antigripal, que ya alcanzó a más de 5.000 personas, equivalente al 20% de la población objetivo, en apenas dos semanas.
No obstante, advirtió sobre problemas en el suministro de vacunas del calendario obligatorio, particularmente las de meningococo y HPV, cuyo stock central se encuentra actualmente en cero.
“Cuando un niño va al centro de salud y falta una vacuna, se pierde una oportunidad”, explicó, señalando la importancia de mantener la continuidad en el esquema de vacunación.
La ministra también se refirió a la discusión sobre el régimen de dedicación exclusiva para profesionales de la salud en el sistema público. Actualmente, más de 1.300 trabajadores se encuentran bajo esta modalidad en la provincia.
Si bien aclaró que no hay una decisión tomada, confirmó que el tema está en debate y que se han abierto instancias de diálogo con sindicatos y profesionales. Mientras algunos sectores impulsan una mayor flexibilidad laboral, otros advierten sobre el riesgo de fragmentación del sistema.
“Es una discusión necesaria en un contexto de cambios en la formación, en las nuevas generaciones y en la organización del sistema de salud”, sostuvo.
Finalmente, Di Giglio enmarcó la situación en un proceso más amplio de transformación del sistema sanitario, atravesado por cambios demográficos, menor natalidad y nuevas demandas sociales.
En ese sentido, mencionó la posibilidad de avanzar en la regionalización de servicios de alta complejidad, como neonatología, en función de la baja en la tasa de nacimientos y la necesidad de garantizar calidad y especialización.
“Estamos en un momento de cambios, pero el camino no es eliminar programas, sino repensarlos y mejorarlos”, concluyó.
La situación expuesta en el COFESA deja en evidencia un escenario de creciente tensión entre Nación y provincias, con desafíos urgentes en materia de financiamiento, acceso a medicamentos y sostenibilidad del sistema de salud pública.