por Redacción Del Pueblo
La tensión en el sistema universitario público continúa en aumento. Fabio Seleme, docente e integrante del gremio de la Universidad Tecnológica Nacional, confirmó que las medidas de fuerza seguirán vigentes ante la falta de diálogo con el Gobierno nacional y el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario.
En declaraciones a FM del Pueblo, el dirigente fue contundente al señalar que el conflicto no responde a nuevas demandas, sino al reclamo por el cumplimiento de normativas vigentes y fallos judiciales que obligan al Ejecutivo a actualizar el presupuesto universitario.
“La situación es clara: el Gobierno tiene que cumplir la ley y no lo está haciendo. Ni siquiera ha convocado a una instancia de diálogo con los gremios”, afirmó.
La protesta se da en el inicio del ciclo lectivo y, según explicó Seleme, tuvo como objetivo inicial generar un gesto de acercamiento por parte de las autoridades nacionales, algo que finalmente no ocurrió.
En este contexto, recordó que recientemente la Cámara Federal en lo Contencioso Administrativo ratificó una medida cautelar que ordena actualizar el presupuesto 2023 de las universidades en función de la inflación. Sin embargo, denunció que el Gobierno habría adelantado su decisión de no acatar el fallo.
“Estamos en una situación muy grave, donde el propio Gobierno dice que no va a cumplir ni las leyes ni las órdenes judiciales. Eso no puede naturalizarse”, advirtió.
Las medidas de fuerza, según detalló, no son por tiempo indeterminado, pero sí se extenderán durante varios días. Esta semana se llevan adelante jornadas de paro, que continuarán la próxima, mientras los gremios evalúan cómo seguir en función de la evolución del conflicto.
“La Federación de gremios universitarios siempre ha tenido la voluntad de esperar y dar lugar al diálogo. Pero del otro lado no hay ninguna señal en ese sentido”, explicó.
Seleme remarcó que el reclamo es “mínimo y razonable”: la actualización del presupuesto en base al índice de inflación oficial, tal como lo establece la ley. Además, subrayó que la falta de cumplimiento impacta directamente en los salarios docentes y en el funcionamiento general de las universidades.
“El ajuste no es solo presupuestario, también es salarial. Venimos perdiendo contra la inflación desde hace tiempo y esto agrava aún más la situación”, señaló.
En ese marco, planteó que el conflicto podría escalar si no hay respuestas concretas. Consideró que la clave ahora está en la actuación de la Justicia, que debería avanzar con sanciones contra los funcionarios que incumplen las resoluciones.
“El siguiente paso son medidas punitivas. La ley prevé multas e incluso penas de prisión para quienes desobedecen órdenes judiciales. Eso es lo que estamos esperando”, sostuvo.
Consultado sobre el clima social y gremial, el docente reconoció que crece el malestar en distintos sectores y que se multiplican los reclamos para avanzar con medidas más contundentes a nivel nacional, incluso desde centrales sindicales.
No obstante, evitó pronunciarse a favor de un paro general y consideró que las decisiones deben surgir de una evaluación más amplia del escenario.
“Los dirigentes nacionales tienen una visión más completa. Lo que sí está claro es que hace falta articular un plan de lucha entre todos los sectores afectados”, indicó.
En ese sentido, amplió el diagnóstico y sostuvo que la crisis no se limita al ámbito universitario ni al sector público, sino que también impacta en la actividad privada.
“No es solo la universidad o la salud pública. También el sector productivo está siendo golpeado. Hay apertura indiscriminada de importaciones, caída del consumo y pérdida de empleo”, expresó.
Finalmente, Seleme describió un escenario social complejo, marcado por la incertidumbre y la pérdida de expectativas.
“La gente ha tenido paciencia, pero cada vez es más evidente que no hay un horizonte de mejora. Los salarios pierden contra la inflación, cierran comercios y se pierden puestos de trabajo. Esa es la realidad que se ve todos los días”, concluyó.
Mientras tanto, el conflicto universitario sigue abierto y sin una instancia de negociación a la vista, con medidas de fuerza que amenazan con profundizarse en las próximas semanas.