Luego de una nueva audiencia en sede judicial, Linares explicó que la empresa volvió a sostener, a través de su representación legal, que la única salida posible es la quiebra. “Muy a nuestro pesar, siguen insistiendo con esa postura. Pero nosotros, desde el primer día, planteamos con absoluta claridad que queremos que la empresa siga funcionando”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que los trabajadores, junto al gremio y su equipo legal, vienen impulsando distintas gestiones para sostener la actividad productiva. Entre ellas, destacó la posibilidad de implementar un esquema de producción a fasón, a partir de la propuesta de una empresa del Parque Industrial que permitiría reactivar la fabricación de aires acondicionados.
“Esto desarma completamente el argumento de la empresa de que no hay producción. Hay alternativas reales y concretas para seguir trabajando, pero lamentablemente no hay voluntad de la patronal”, sostuvo Linares.
El dirigente también confirmó que el juez interviniente tiene un plazo de diez días hábiles para expedirse tras la última audiencia. “Somos optimistas. Creemos que hay elementos suficientes para que no se dicte la quiebra y se contemple la continuidad operativa”, expresó.
En paralelo al proceso judicial, Linares detalló que se están llevando adelante gestiones en el ámbito legislativo. Actualmente, existen dos proyectos en análisis: uno que plantea la expropiación de la planta y otro que propone una alternativa de usufructo que permitiría mantener la producción en caso de que la empresa continúe negándose a avanzar.
“Sabemos que el proyecto de expropiación es complejo por una cuestión de recursos, pero también hay otras herramientas que se están evaluando. Lo importante es que hay voluntad de distintos sectores para encontrar una solución”, explicó.
Asimismo, indicó que se busca llevar el conflicto a la esfera nacional. Tras la visita de diputados a la planta, se trabaja en la posibilidad de una audiencia en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados para visibilizar la situación. “Esto no es un caso aislado, es parte de una crisis más amplia que afecta a la industria en todo el país”, advirtió.
En relación al presente de los trabajadores, Linares fue contundente: “La situación es desesperante. Estamos hablando de 140 familias que apenas cobraron el 25% de su salario de enero. Hay compañeros que tuvieron que tomar decisiones muy difíciles, como traer a sus hijos de otras provincias porque no pueden sostener los gastos”.
Pese a este escenario, destacó la unidad y la organización del colectivo laboral. “Hemos realizado asambleas con todos los trabajadores, evacuando dudas legales y fortaleciendo la decisión de seguir luchando. La convicción es total: queremos trabajar y vamos a hacer todo lo posible para lograrlo”.
También valoró el acompañamiento de la comunidad de Río Grande, que se ha expresado a través de distintas iniciativas solidarias. “La solidaridad de la gente ha sido clave. Se han realizado actividades culturales, eventos solidarios y ahora estamos avanzando con un bono para seguir sosteniendo este proceso”, señaló.
Por último, Linares enmarcó el conflicto en una situación nacional que, según dijo, golpea con fuerza a la industria. “Lo que está pasando en Aires del Sur se replica en muchos sectores. Se están perdiendo puestos de trabajo, se debilita la producción y se afecta directamente a los trabajadores. Necesitamos políticas que defiendan la industria y el empleo”.
“Nosotros no pedimos nada extraordinario. Solo queremos que la planta siga funcionando, que se sostengan los puestos de trabajo y que podamos seguir ganándonos la vida dignamente”, concluyó.