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En diálogo con FM Radio del Pueblo, el representante de los almaceneros ante la Cámara de Comercio, Luis Schreiber, abordó la situación del sector en el contexto del proyecto de alivio fiscal impulsado por el Ejecutivo. Analizó el impacto en los comercios, cuestionó el acceso desigual a créditos y describió el endeudamiento creciente, la presión impositiva y la caída de ventas que atraviesan los negocios locales.
En relación al proyecto oficial, Luis Schreiber advirtió que “nos genera una competencia desleal, porque van a tener la mitad de los costos”, y agregó que los nuevos emprendimientos contarían con ventajas impositivas que perjudican a los comercios ya instalados. “Pone alguien un negocio en frente mío y va a tener la mitad de cargas de ingresos brutos”, remarcó, cuestionando el alcance de la medida.
En este sentido, sostuvo que las soluciones deben ir por otro camino “se necesita otra cosa, como créditos blandos y no con tantos papeles”, y criticó la burocracia actual. Asimismo, expresó su malestar al señalar que “a su vez por otro lado le están dando a funcionarios. Esto es una locura”, en referencia al acceso al financiamiento.
Por otra parte, describió la presión fiscal y financiera que enfrentan los comerciantes “te presionan de una manera bastante difícil”, indicó, y explicó que “hoy tengamos en cuenta que casi todos los negocios trabajan de forma electrónica”, lo que facilita los controles pero no ofrece soluciones. En esa línea, subrayó que “no se ven ideas importantes ni movimientos importantes” por parte del Estado.
Al profundizar sobre el endeudamiento, afirmó que “hoy los comercios todos también están endeudados en boletas de luz y gas”, y contrastó con épocas anteriores “ya no se paga como antiguamente”. En consecuencia, describió la dinámica diaria “hoy ves que entra un mango y salís corriendo a ver qué pagás”, evidenciando la falta de liquidez.
En cuanto al acceso al crédito, cuestionó las exigencias del sistema “cuando vos ves un comercio que tiene a lo mejor 25, 30 años de trayectoria, y de pronto vos decís, pero si tengo todo eso, seguramente no te estoy pidiendo un crédito”, reflejando la contradicción en los requisitos. Además, manifestó su indignación “nos están tomando por estúpidos”, al comparar con los préstamos otorgados a funcionarios.
Por último, se refirió a la situación social y comercial “la solidaridad siempre está”, aunque aclaró que “nuestras espaldas están cada vez peor”. En ese marco, concluyó con un diagnóstico contundente “muy caídas las ventas, muy caída la rentabilidad”, y cuestionó el modelo económico al afirmar que “esto de darle el negocio a cuatro vivos y el resto sufrir las consecuencias, me parece que no es una política para un Estado”.