por Redacción Del Pueblo
La crisis que atraviesan los trabajadores de la empresa Aires del Sur suma capítulos de incertidumbre, gestiones políticas y una fuerte carga emocional que se profundiza con el paso de los días. En medio de este escenario complejo, el delegado José López brindó un panorama detallado de la situación actual, destacando tanto los avances en la visibilización del conflicto como las dificultades que aún persisten.
En diálogo con FM del Pueblo, López se refirió en primer lugar a la reciente visita de diputados nacionales a la planta, en el marco de las actividades por el 2 de abril. Según explicó, este hecho representó un paso importante en la lucha que vienen llevando adelante los trabajadores. “Cada vez que logramos escalar a ámbitos más importantes, la problemática se visibiliza más y eso nos fortalece”, sostuvo, al tiempo que consideró que este tipo de gestos políticos podrían generar algún tipo de presión o reacción desde la empresa o incluso a nivel nacional.
En esa línea, el delegado expresó que existe una expectativa concreta de que el conflicto trascienda el ámbito local y llegue a Buenos Aires. “Esperamos que esto sea un llamado de atención para quienes toman decisiones. Que se entienda lo que estamos viviendo y que de alguna manera se genere una respuesta”, afirmó.
No obstante, el panorama dista de ser alentador. López confirmó que, tras una instancia en el juzgado, la empresa volvió a avanzar con la presentación de quiebra, lo que vuelve a encender las alarmas entre los trabajadores. “Nos deja con mucha incertidumbre. Veníamos con algo de esperanza de que la situación pudiera tomar otro rumbo, pero esta decisión nos golpea otra vez”, explicó.
El delegado recordó además que desde el sector obrero habían presentado una propuesta concreta para reactivar la producción, incluso superando ampliamente lo planteado por la empresa. “Ellos hablaban de fabricar cuatro mil equipos, y nosotros llevamos una propuesta de cuarenta mil, con un movimiento económico mucho mayor. Aun así, no fue aceptada”, señaló, evidenciando la falta de voluntad de la firma para sostener la actividad.
Mientras se aguarda la resolución judicial —que podría definirse en los próximos días— los trabajadores continúan sosteniendo la presencia en la planta y organizándose frente a un escenario desconocido. “Es la primera vez que atravesamos algo así. Nosotros estamos preparados para producir, no para meternos en cuestiones legales. Pero hoy nos vemos obligados a aprender sobre quiebras, expropiaciones y todas esas herramientas”, relató López.
En paralelo, también se analizan distintas alternativas en caso de que la quiebra se concrete. Entre ellas, la posibilidad de avanzar en un proceso de usufructo o incluso una eventual expropiación que permita sostener las fuentes laborales. “Estamos asesorándonos con abogados, investigando y viendo qué caminos se pueden tomar. Es todo nuevo para nosotros, pero no nos queda otra que adaptarnos”, agregó.
A pesar de las dificultades económicas que atraviesan, los trabajadores buscan mantenerse activos y unidos. En ese sentido, López contó que recientemente llevaron adelante una actividad solidaria y familiar: la elaboración de huevos de Pascua. “Fue una iniciativa de algunas mamás de compañeros. Se sumaron varias familias y los hicimos para nuestros hijos. Son pequeñas cosas que ayudan a sostenernos en este momento”, explicó.
Además, comentó que una productora de Buenos Aires visitó la planta para registrar un cortometraje que refleje la situación que están viviendo. El material será difundido en los próximos días y apunta a seguir generando visibilidad en otras regiones del país. “Es otra manera de mostrar que estamos de pie, que seguimos luchando”, señaló.
Por otra parte, López se refirió a una ayuda propuesta desde el ámbito político. Según detalló, desde el Partido Justicialista de Tierra del Fuego se comprometieron a donar un vehículo que será utilizado en una especie de rifa o “telebingo”, con el objetivo de recaudar fondos para los trabajadores. “Nos confirmaron que el auto ya fue comprado y que está en proceso administrativo. Nosotros agradecemos todo, pero la realidad es que hasta que no se concrete, preferimos ser cautos”, expresó.
Más allá de las gestiones y las iniciativas, el aspecto más duro del conflicto es el impacto humano. López no dudó en remarcar el nivel de angustia que atraviesan muchas familias. “Cuando vinieron los diputados fue muy fuerte. Hay compañeros que no suelen hablar, pero ese día se quebraron. Contaron lo que están viviendo, y las lágrimas no se pudieron contener”, relató.
En ese sentido, describió una realidad que se repite en muchos hogares: la imposibilidad de dar respuestas a los hijos en medio de la falta de ingresos. “Es muy duro cuando tus hijos te miran y vos no tenés qué decirles. Esa impotencia no siempre se ve, porque tratamos de mostrarnos fuertes, pero está”, confesó.
Aun así, el delegado remarcó que la unidad del grupo es uno de los pilares fundamentales para seguir adelante. “Estamos muy unidos y eso nos da fuerza. Sabemos que la situación es difícil, no solo para nosotros sino para todo el país, pero vamos a seguir en pie hasta las últimas consecuencias”, afirmó con firmeza.
Finalmente, López destacó el acompañamiento constante de la comunidad, instituciones y vecinos. Desde colectas en escuelas hasta mensajes de apoyo, cada gesto suma en un contexto tan delicado. “La gente está muy pendiente de nosotros, nos escribe, nos ayuda. Eso se siente mucho y es lo que nos empuja a no bajar los brazos”, concluyó.