27/10/2026 - Edición Nº621

Internacionales

ELECCIONES EN BRASIL

Lula da Silva fue reelegido presidente de Brasil y consiguió un histórico cuarto mandato

26/10/2026 08:43 | El líder del Partido de los Trabajadores se impuso en el balotaje del domingo frente a Flávio Bolsonaro, con el 51,79% de los votos válidos. La victoria representa una remontada respecto de la primera vuelta y abre una nueva etapa política en un país marcado por la polarización y los desafíos económicos.



El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue reelegido este domingo 25 de octubre y obtuvo un histórico cuarto mandato al frente del país, tras vencer en la segunda vuelta electoral al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL).

De acuerdo con los resultados oficiales del Tribunal Superior Electoral (TSE), Lula obtuvo 64.256.232 votos, equivalentes al 51,79% de los sufragios válidos, mientras que su adversario alcanzó 59.826.041 votos, el 48,21%. La diferencia superó los 4,4 millones de votos y confirmó el triunfo del dirigente del Partido de los Trabajadores (PT).

La elección estuvo marcada por una disputa ajustada y una fuerte polarización política. Flávio Bolsonaro había terminado por delante de Lula en la primera vuelta, celebrada el 4 de octubre, pero el actual mandatario logró revertir el resultado y consolidar su victoria en el balotaje. Se trata de una situación inédita en las elecciones presidenciales brasileñas desde el regreso de los comicios directos en 1989.

 

Una victoria en un escenario de polarización

 

La campaña electoral estuvo atravesada por las diferencias entre dos proyectos políticos contrapuestos y por el debate sobre el rumbo económico y social de Brasil. Lula defendió la continuidad de las políticas sociales y de las iniciativas destinadas a reducir la pobreza y la desigualdad, mientras que Flávio Bolsonaro reunió el respaldo de sectores conservadores y del espacio político vinculado a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.

En la recta final de la campaña, Lula intensificó su presencia en las redes sociales y participó de movilizaciones en distintas ciudades. La estrategia buscó recuperar apoyos y ampliar la participación de votantes que no habían concurrido a las urnas durante la primera vuelta.

La participación electoral también fue un dato destacado de la jornada. Según el balance del TSE, aproximadamente 128,2 millones de electores concurrieron a votar, mientras que la abstención se ubicó en torno al 19,2%, por debajo del 21,08% registrado en la primera vuelta.

 

Los desafíos del cuarto mandato

 

El resultado electoral le permitirá a Lula continuar al frente del Gobierno brasileño, aunque el nuevo período estará condicionado por la necesidad de construir acuerdos políticos en un Congreso con una importante presencia de fuerzas conservadoras.

Entre los principales desafíos aparecen el costo de vida, el endeudamiento de los hogares, la seguridad pública, la situación fiscal y la necesidad de sostener el crecimiento económico. También deberá avanzar con sus compromisos de campaña vinculados al salario mínimo, los programas sociales y la ampliación de las políticas públicas.

La relación entre el Poder Ejecutivo y el Congreso será uno de los factores centrales para determinar el alcance de las iniciativas del próximo Gobierno. La negociación con otras fuerzas políticas tendrá un papel decisivo en la aprobación de reformas y en la definición de las prioridades presupuestarias.

 

La repercusión regional e internacional

 

La reelección de Lula también tendrá implicancias para América Latina. Brasil es la mayor economía de la región y uno de los principales actores de los espacios multilaterales, entre ellos el bloque de los BRICS.

Durante la campaña, el mandatario puso énfasis en la soberanía nacional y en la defensa de una política exterior independiente, con vínculos económicos y diplomáticos tanto con China como con Estados Unidos y otros socios internacionales.

Su continuidad al frente del Gobierno representa, además, un dato relevante en un escenario regional atravesado por cambios políticos y disputas sobre el papel del Estado, las políticas sociales y la orientación económica.

Con este resultado, Lula amplía su trayectoria electoral y se prepara para iniciar una nueva etapa de gobierno. El desafío será transformar el respaldo obtenido en las urnas en acuerdos políticos y medidas concretas, en un Brasil que llega al nuevo período con una sociedad dividida y demandas económicas y sociales pendientes.