28/10/2026 - Edición Nº622

Provinciales

TIERRA DEL FUEGO

Raimbault: “Primero tomaron el puerto y después lo intervinieron, privatización de hecho"

27/10/2026 10:56 | El abogado Manuel Raimbault cuestionó duramente la intervención del puerto de Ushuaia y advirtió sobre las consecuencias institucionales, laborales y económicas de la medida. Sostuvo que el procedimiento se habría concretado mediante acciones materiales previas a la entrada en vigencia formal del acto administrativo y denunció restricciones al ingreso de trabajadores, funcionarios y organismos de control. Además, puso el foco en el manejo de $25.000 millones y reclamó que se determinen las responsabilidades correspondientes.


por Redacción Del Pueblo


En diálogo con Rulo Quiroga, Raimbault explicó que, a su entender, la intervención no se limita a una decisión administrativa, sino que implica una modificación concreta del funcionamiento del puerto y de las facultades que históricamente ejercían las autoridades provinciales.

“Es absolutamente ilegal e inconstitucional”, afirmó al referirse a la medida, y señaló que, según su interpretación, la toma de posesión del puerto se produjo antes de que el acto de intervención tuviera efectividad. En ese sentido, sostuvo que existen actuaciones materiales que habrían impedido el normal ejercicio de funciones por parte de trabajadores, funcionarios y organismos de control.

El abogado describió una situación en la que, según denunció, se restringe el acceso a las instalaciones y a la información administrativa, lo que dificultaría tanto el desempeño laboral como las tareas de fiscalización. También advirtió sobre las limitaciones que enfrentarían las autoridades provinciales para controlar expedientes y ejercer sus competencias dentro de un espacio que forma parte del dominio público provincial.

“Si una organización se apodera de los hechos de un puerto que es de dominio público provincial y, a través de ese apoderamiento, impide la información, el trabajo, el control y la actuación del Estado provincial, hay que preguntarse qué tipo de funcionamiento institucional estamos teniendo”, planteó.

Raimbault consideró que lo sucedido abre un debate que excede la situación puntual del puerto y cuestiona los límites de la intervención del Estado nacional sobre jurisdicciones provinciales. En ese marco, manifestó su preocupación por lo que definió como una modalidad de actuación autoritaria y advirtió sobre las consecuencias que podría tener para otras instituciones.

 

Denunció restricciones laborales y discriminación sindical

 

Uno de los aspectos centrales de la entrevista estuvo relacionado con la situación de los trabajadores portuarios y el funcionamiento de las organizaciones sindicales dentro de las instalaciones.

Raimbault afirmó que, de acuerdo con su descripción de los hechos, el ingreso y la actividad laboral estarían condicionados por la aceptación del esquema de intervención. También denunció una presunta discriminación sindical, al señalar que trabajadores vinculados a determinadas organizaciones no podrían desarrollar sus actividades en las mismas condiciones que otros sectores.

Según sostuvo, los únicos trabajadores que estarían ingresando serían integrantes de un sindicato que, de acuerdo con su relato, habría tenido participación en los acontecimientos que derivaron en la intervención y cuyos miembros habrían pasado posteriormente a desempeñar funciones dentro de ese esquema.

“En el puerto no puede entrar ningún trabajador ni sindicato, ni existe la posibilidad de tener actividad sindical si no es con la anuencia o la explícita adhesión al modelo de intervención”, afirmó.

Para el abogado, esta situación representa un problema que debe ser investigado, dado que en el ámbito portuario coexistían distintas organizaciones sindicales. En ese sentido, consideró que la Justicia debería verificar las condiciones de acceso, el ejercicio de los derechos laborales y la existencia de posibles tratos diferenciados.

Raimbault remarcó que su planteo no apunta a cuestionar a una organización gremial en particular, sino a la necesidad de garantizar que todos los trabajadores puedan ejercer sus derechos y que ninguna intervención administrativa se convierta en un mecanismo de exclusión.

 

Cuestionó el avance judicial y reclamó respuestas institucionales

 

Al referirse a la actuación del Juzgado Federal de Ushuaia, Raimbault valoró que la causa esté avanzando, aunque manifestó que esperaba un trámite más rápido y señaló que todavía quedaban medidas cautelares por resolver.

El abogado reconoció que la discusión judicial presenta dificultades, pero sostuvo que las instituciones competentes deben pronunciarse sobre la legalidad de lo sucedido y las consecuencias de la intervención.

En su análisis, el conflicto compromete cuestiones vinculadas con el sistema federal, las competencias provinciales y el respeto de los derechos laborales. Por eso, consideró necesario que tanto la Justicia como los organismos de control intervengan para establecer los alcances de la medida.

También cuestionó la falta de información que, según indicó, existiría respecto de algunos aspectos administrativos de la intervención, entre ellos la identificación formal de los funcionarios responsables y los actos que respaldan sus designaciones.

Para Raimbault, la resolución del conflicto no debería limitarse a determinar cómo debe funcionar el puerto de ahora en adelante. También tendría que establecer qué ocurrió, quiénes tomaron las decisiones y qué responsabilidades podrían derivarse de las actuaciones realizadas.

 

Los $25.000 millones, en el centro de la discusión

 

Otro de los puntos más relevantes de la entrevista fue la situación económica y dministrativa del puerto. Raimbault aseguró que la intervención involucra recursos por aproximadamente $25.000 millones pertenecientes a la provincia de Tierra del Fuego y cuestionó que no exista, según su planteo, una explicación suficiente sobre su administración.

El abogado sostuvo que la discusión no puede reducirse a una cuestión de competencias administrativas, ya que también involucra el control de los fondos generados por la actividad portuaria.

En ese contexto, cuestionó que la administración de los recursos haya quedado vinculada a una entidad que, según afirmó, fue disuelta el año anterior. Sus declaraciones apuntaron a la necesidad de esclarecer quién administra el dinero, bajo qué facultades y con qué mecanismos de rendición de cuentas.

“Me llama la atención que nadie pueda explicar cómo se están manejando $25.000 millones”, expresó durante la entrevista.

Raimbault advirtió, además, que la próxima temporada alta de cruceros podría incrementar la relevancia económica del conflicto, debido al movimiento de recursos asociado a la actividad portuaria. Por eso, insistió en que resulta necesario establecer mecanismos claros de administración y control.

Las cifras y las responsabilidades mencionadas forman parte de los cuestionamientos expresados por el abogado y requieren ser contrastadas con la documentación administrativa y las explicaciones de las autoridades involucradas.

 

“Es la privatización, de hecho, de todo un espacio público”

 

En el tramo final de la entrevista, Raimbault profundizó sus críticas y sostuvo que el escenario actual representa, desde su perspectiva, una pérdida efectiva de las garantías que deben regir en un espacio público.

“Lo que ha sucedido en los hechos es la privatización, de hecho, de todo un espacio público”, manifestó.

Para fundamentar esa afirmación, señaló que, según su descripción, dentro del área intervenida no se estarían garantizando plenamente los mecanismos habituales de control público, la representación sindical, los convenios colectivos de trabajo y el ejercicio de las garantías constitucionales.

El abogado comparó las restricciones denunciadas con un escenario en el que el acceso al puerto implica ingresar a un espacio con reglas diferentes a las del resto del territorio, una situación que consideró incompatible con el funcionamiento normal de las instituciones.

Finalmente, Raimbault reclamó que la resolución judicial permita recuperar un marco de legalidad y que se investiguen las responsabilidades que pudieran corresponder. A su entender, el caso debe dejar como resultado no solo una definición sobre el futuro de la administración portuaria, sino también una revisión de los mecanismos que permitieron llegar a la situación actual.

La controversia por la intervención del puerto de Ushuaia continúa así atravesada por cuestionamientos sobre las competencias provinciales, los derechos de los trabajadores, el control de los recursos públicos y el alcance de las decisiones adoptadas por las autoridades nacionales. Las acusaciones planteadas por Raimbault constituyen su interpretación jurídica de los hechos y deberán ser evaluadas en el marco de las actuaciones administrativas y judiciales correspondientes.