La Provincia de Tierra del Fuego destina actualmente entre $900 y $1.000 millones mensuales a la cobertura de medicamentos, en un contexto marcado por la finalización del programa nacional Remediar y el incremento de personas que dependen exclusivamente del sistema público de salud.
Así lo confirmó la ministra de Salud, Judit Di Giglio, quien explicó que el programa nacional, que durante más de dos décadas abasteció de medicamentos a centros de salud de todo el país, comenzó a reducirse progresivamente en abril y finalizó en octubre. Frente a ese escenario, el Gobierno fueguino incorporó los principios activos contemplados en el programa al vademécum provincial para garantizar la continuidad de los tratamientos.
En diálogo con FM Provincia, la funcionaria sostuvo que la cobertura pasó a depender de los recursos provinciales. “Hoy está todo a cargo de la Provincia”, afirmó, al describir el impacto que representa para las cuentas sanitarias la interrupción de este esquema de asistencia nacional.
Di Giglio detalló que Tierra del Fuego cuenta con un padrón de entre 55.000 y 65.000 personas sin obra social, aunque aclaró que no todas requieren medicamentos o atención médica de manera permanente.
Sin embargo, la demanda de prestaciones farmacológicas registró un crecimiento significativo. Durante el año pasado se emitían entre 8.000 y 9.000 recetas mensuales en farmacias convenidas, mientras que actualmente la cifra alcanza aproximadamente las 12.000.
El incremento también se refleja en los costos. Según precisó la ministra, a comienzos de año la Provincia destinaba entre $250 y $300 millones mensuales a los medicamentos entregados a través de farmacias convenidas. Actualmente, ese gasto se ubica entre los $550 y $600 millones por mes.
A esa cifra deben sumarse los tratamientos de alto costo, como quimioterapias, insulinas y otras medicaciones destinadas a pacientes sin cobertura social, que representan entre $300 y $400 millones adicionales cada mes.
“La inversión en tratamiento farmacológico que tiene la Provincia hoy oscila entre los $900 y los $1.000 millones mensuales”, puntualizó la titular de la cartera sanitaria.
Otro de los factores que preocupa al Ministerio de Salud es el crecimiento de la cantidad de personas que pierden su cobertura médica. Di Giglio vinculó esta situación con la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades económicas que enfrentan numerosos monotributistas para mantener sus aportes.
“Cada vez son más las personas que no tienen una cobertura médica, sobre todo en Río Grande, porque pierden su trabajo o son monotributistas que ya no pueden pagar el monotributo porque disminuyó el trabajo”, explicó.
Este escenario genera una mayor presión sobre el sistema sanitario provincial, que debe responder a nuevas necesidades de atención y garantizar medicamentos a personas que anteriormente podían acceder a través de una obra social.
La ministra advirtió que el incremento de la demanda se produce en un contexto en el que los costos sanitarios aumentan, pero los ingresos disponibles no acompañan esa evolución.
Di Giglio también señaló que el crecimiento del gasto farmacológico obliga a reorganizar las prioridades presupuestarias de la cartera sanitaria. Los recursos que deben destinarse a garantizar tratamientos dejan de estar disponibles para otras inversiones en infraestructura y equipamiento médico.
“Es dinero que quizás en otro momento se destinaba a comprar un ecógrafo. No es que hay más ingresos: aumentan los costos, pero los ingresos siguen siendo los mismos”, sostuvo.
De esta manera, la Provincia enfrenta un escenario de mayor demanda de atención pública, aumento de las recetas y elevados costos de los tratamientos, mientras busca sostener la cobertura de medicamentos para quienes no cuentan con obra social.
La finalización del programa Remediar suma así una nueva presión sobre el presupuesto sanitario fueguino, que debe afrontar con recursos propios una cobertura que durante años contó con participación nacional, en medio de un contexto económico que, según advirtió la ministra, continúa trasladando pacientes al sistema público.