por Redacción Del Pueblo
La cuenta regresiva para el inicio de una nueva temporada de pesca deportiva en Tierra del Fuego ya comenzó. Desde este viernes 30 de octubre, los aficionados podrán volver a disfrutar de una de las actividades recreativas más tradicionales de la provincia, que cada año convoca a pescadores residentes y visitantes en los ríos, arroyos y distintos espacios habilitados.
En diálogo con FM del Pueblo, Mariela Melana brindó detalles sobre la organización de la temporada, los permisos necesarios para desarrollar la actividad y las disposiciones que deberán tener en cuenta quienes se acerquen a los ambientes acuáticos fueguinos.
La funcionaria confirmó que la temporada se extenderá hasta el 2 de mayo de 2027 y remarcó que, antes de salir a pescar, es fundamental conocer las condiciones establecidas para cada sector, ya que no todos los lugares tienen las mismas reglas de captura, devolución y fechas de habilitación.
Uno de los principales interrogantes de los pescadores está relacionado con el costo de los permisos. Según confirmó Melana, el permiso de pesca de temporada para residentes tiene un valor de $90.000.
La funcionaria reconoció que afrontar el pago en una sola operación puede resultar complicado para muchas personas, por lo que destacó que algunas bocas de expendio y asociaciones incorporaron la posibilidad de abonar con tarjetas de crédito.
No obstante, aclaró que las alternativas de financiación dependen de cada establecimiento, por lo que recomendó consultar previamente las condiciones disponibles, incluidos los eventuales recargos.
Además del permiso por toda la temporada, existen opciones para quienes desean realizar la actividad durante períodos más cortos. Se ofrecen autorizaciones por un día, tres días o una semana, con valores diferenciados según la duración elegida.
Durante la entrevista, se mencionaron como referencias valores de aproximadamente $26.000 para un día y $39.000 para tres días, aunque se recomienda verificar los importes vigentes al momento de tramitar cada permiso.
Melana recordó que determinados grupos cuentan con permisos gratuitos. Entre ellos se encuentran los menores de 12 años, los jubilados, los pensionados y las personas con discapacidad.
Para gestionar estas autorizaciones, los interesados pueden acercarse a las bocas de expendio habilitadas o consultar con las asociaciones de pesca de Ushuaia y Río Grande.
En cuanto al procedimiento, explicó que el trámite puede iniciarse mediante el sistema de inscripción de permisos para pescadores, identificado como CIPES, o realizarse directamente en los puntos de venta habilitados, donde se brinda asistencia para completar la gestión.
Algunas bocas de expendio aceptan distintos medios de pago, una modalidad que se incorporó en los últimos años para facilitar el acceso a los permisos.
La recomendación es tramitar la autorización antes de comenzar la actividad y verificar que se encuentre vigente, ya que la tenencia del permiso correspondiente es una de las exigencias centrales de la normativa.
Uno de los puntos más importantes de la entrevista estuvo relacionado con las condiciones de pesca en el río Grande, uno de los cursos de agua más buscados por los aficionados a esta actividad.
Melana confirmó que la devolución obligatoria continuará vigente durante toda la temporada en el río Grande. Esto significa que los ejemplares capturados deberán ser devueltos al agua, respetando las condiciones establecidas para esa modalidad.
La funcionaria explicó que, en los sectores donde no existen restricciones particulares, el reglamento general contempla la captura de un ejemplar por persona y por día. Sin embargo, esa disposición no puede aplicarse de manera automática a todos los ambientes, porque determinados ríos y sectores tienen condiciones específicas.
Por eso, antes de comenzar la jornada, los pescadores deben verificar qué modalidad rige en el lugar elegido y si existen fechas particulares de habilitación.
El permiso de pesca es personal e intransferible, mientras que las capturas tampoco pueden acumularse para utilizarlas en jornadas posteriores.
La funcionaria insistió en que respetar estas condiciones no es una cuestión opcional, sino una obligación destinada a garantizar el manejo adecuado del recurso pesquero y evitar prácticas que puedan perjudicar su conservación.
La continuidad de la devolución obligatoria en el río Grande también está vinculada con la necesidad de contar con información estadística sobre las poblaciones de peces.
Melana explicó que, entre el 17 y el 29 de octubre, se desarrolló una experiencia de devolución obligatoria en un tramo del río Grande comprendido entre el pueblo de Mosconi y el Pozón del Gastón.
La iniciativa tuvo como finalidad reunir información que permita evaluar el estado de la población pesquera y contar con datos concretos para tomar decisiones sobre la administración del recurso.
Según señaló, estos registros pueden contribuir a identificar cambios en la cantidad de ejemplares, conocer su evolución a lo largo del tiempo y analizar posibles motivos de una disminución de la población.
La información obtenida también resulta importante para determinar si, en futuras temporadas, será necesario modificar las fechas de apertura, extender períodos de devolución o establecer nuevas medidas de protección.
En ese sentido, la responsable del área remarcó que la colaboración de los pescadores es fundamental para que los relevamientos tengan mayor alcance y permitan mejorar las decisiones de la autoridad de aplicación.
La Secretaría de Ambiente solicita que los pescadores colaboren con la carga de información sobre los ejemplares capturados durante las actividades de relevamiento.
Melana explicó que, a través del sistema correspondiente, los usuarios pueden ingresar al apartado de capturas y completar los datos solicitados.
Entre la información que se puede aportar se encuentran el largo del ejemplar, su peso aproximado y fotografías que permitan facilitar su identificación.
Estos registros sirven para distinguir las distintas especies y aportar información sobre las características de los peces presentes en los cursos de agua de Tierra del Fuego.
La funcionaria señaló que contar con datos obtenidos en diferentes momentos permite analizar la evolución de las poblaciones y disponer de mejores herramientas para definir las medidas de conservación.
Por ese motivo, pidió a los pescadores que no consideren este procedimiento como una simple formalidad, sino como una contribución concreta al cuidado de un recurso natural que forma parte del patrimonio ambiental de la provincia.
Melana recomendó ingresar a la página oficial de la Secretaría de Ambiente para consultar la normativa completa de la temporada.
En particular, mencionó la Resolución SA N.º 259/2026, cuyo primer anexo contiene el Reglamento General de Pesca, además de las disposiciones específicas para distintos ambientes.
Estas particularidades establecen condiciones especiales para determinados lugares, como fechas de apertura diferentes de las generales o la obligación de devolver los ejemplares capturados.
La funcionaria subrayó que no alcanza con conocer las reglas generales: cada pescador debe revisar las condiciones correspondientes al río o sector que piensa visitar.
También recordó que existen lugares donde la actividad está completamente prohibida y que las restricciones deben respetarse incluso cuando los peces se encuentran a simple vista o en sectores de fácil acceso.
La temporada, por lo tanto, no implica que todos los ambientes acuáticos estén habilitados bajo las mismas condiciones desde el primer día.
Durante la entrevista, Melana advirtió sobre situaciones de incumplimiento detectadas en sectores especialmente sensibles.
Entre los lugares mencionados se encuentran el Chorrillo de los Salmones y la desembocadura del río Valdez hacia el lago Fagnano, donde la pesca está prohibida.
La funcionaria señaló que en estos sitios se han encontrado pescadores durante períodos en los que la actividad no está permitida. Explicó que la presencia de peces en zonas accesibles puede generar una mayor presión sobre el recurso, por lo que insistió en la necesidad de respetar las restricciones.
También alertó sobre la pesca nocturna. Según recordó, la actividad debe realizarse durante el día y se considera pesca nocturna una vez que se oculta el sol.
Además, advirtió que se han detectado prácticas que no corresponden a la pesca deportiva reglamentaria, como el uso de redes, bolsas tipo arpillera y otros elementos ajenos a las modalidades permitidas.
Melana sostuvo que los controles son importantes para detectar estas infracciones, pero insistió en que la conservación depende también de la responsabilidad individual de cada pescador.
La normativa también establece condiciones para los elementos utilizados durante la pesca.
Melana recordó que los señuelos deben contar con un máximo de dos puntas en los anzuelos. Cuando se utiliza un anzuelo de tres puntas, recomendó doblar una de ellas en lugar de cortarla, para evitar que el señuelo pierda estabilidad durante el lanzamiento.
Asimismo, remarcó que está prohibido utilizar carnada viva y señuelos con baterías.
Estas disposiciones forman parte de las reglas que buscan ordenar la actividad y reducir prácticas que puedan perjudicar el recurso o incumplir las condiciones establecidas para la pesca deportiva.
La funcionaria pidió a los pescadores revisar sus equipos antes de salir al río y asegurarse de que los elementos utilizados se ajusten a la normativa vigente.
Otro de los temas abordados fue la prevención de la propagación del alga Didymo, conocida popularmente como “moco de roca”.
Se trata de un organismo que puede dispersarse entre diferentes ambientes acuáticos a través de equipos que entran en contacto con el agua y luego son trasladados a otros sectores sin una limpieza adecuada.
Melana explicó que los pescadores deben prestar especial atención a la higiene de sus elementos al finalizar cada jornada y antes de utilizarlos en otro curso de agua.
Durante la entrevista mencionó la utilización de lavandina o sal como alternativas para la limpieza, aunque es importante seguir las instrucciones oficiales para asegurar una desinfección adecuada y evitar daños en los equipos o impactos ambientales.
La funcionaria aclaró que los elementos nuevos, conservados en su empaque original y cuya condición pueda verificarse ante los inspectores, no requieren el mismo procedimiento preventivo que los equipos previamente utilizados.
En cambio, quienes emplean equipos durante varias temporadas deben incorporar la limpieza y desinfección como una rutina habitual.
El objetivo es evitar que el alga sea transportada involuntariamente entre ríos y arroyos, una situación que puede favorecer su expansión y afectar los ecosistemas.
Melana remarcó que la conservación de los recursos naturales no depende exclusivamente del Estado, sino también del compromiso de quienes disfrutan de estos espacios.
La protección de los ambientes naturales también requiere mantener en buenas condiciones los lugares utilizados para la actividad recreativa.
En ese sentido, Melana pidió no encender fuego en las zonas donde está prohibido y retirar todos los residuos al finalizar la jornada.
La funcionaria señaló que la conservación incluye tanto el cumplimiento de las reglas de pesca como el cuidado del entorno, especialmente en sectores donde la presencia de visitantes aumenta durante la temporada.
La recomendación es llevarse los residuos, evitar dejar elementos que puedan contaminar el agua y no alterar innecesariamente la vegetación o los espacios naturales.
El cumplimiento de estas pautas permite reducir el impacto de la actividad y contribuir a que los ambientes acuáticos sigan siendo disfrutados por residentes y visitantes.
Durante el diálogo con FM del Pueblo, también surgieron consultas de los oyentes sobre los valores y las reservas en los cotos de pesca.
Melana aclaró que El Tropezón es un espacio de acceso gratuito, aunque requiere realizar la inscripción correspondiente. También precisó que el sector de María Behety tiene una parte privada, por lo que es importante distinguir los espacios y sus condiciones de acceso.
Respecto de otros cotos, indicó que las reservas se habilitarán más adelante, con previsiones para el mes de diciembre. Entre los lugares mencionados se encuentran Retranca, Aurelia y Despedida.
Estas alternativas permiten a los pescadores residentes acceder a distintos espacios, siempre que cumplan con los requisitos y procedimientos establecidos para cada lugar.
La funcionaria explicó que el sistema de reservas busca organizar el acceso y garantizar que más personas tengan la posibilidad de disfrutar de estos ambientes.
Uno de los pedidos centrales de Melana estuvo dirigido a quienes realizan reservas y luego no pueden asistir.
La funcionaria recordó que, cuando una persona no pueda concurrir al lugar reservado, debe cancelar la reserva con al menos 48 horas de anticipación.
El incumplimiento puede derivar en suspensiones progresivas: una semana en la primera ocasión, dos semanas en la segunda y, en una tercera oportunidad, la suspensión hasta la finalización de la temporada.
Melana explicó que estas medidas buscan evitar que los espacios queden inutilizados por reservas que finalmente no se concretan, mientras otros pescadores no consiguen acceder.
La funcionaria señaló que se contemplarán situaciones excepcionales, como problemas familiares o accidentes en la ruta, siempre que sean debidamente informados.
Para consultas relacionadas con las reservas, inconvenientes con el usuario o la contraseña y gestiones para recuperar el acceso al sistema, los interesados pueden comunicarse con el área de Pesca Continental a través del correo oficial informado por la Secretaría de Ambiente.
Sobre el cierre de la entrevista, Melana volvió a insistir en la importancia de conocer el reglamento antes de salir a pescar y cumplir con las condiciones de cada ambiente.
La temporada se extenderá desde el 30 de octubre hasta el 2 de mayo de 2027, pero la habilitación general no elimina las restricciones particulares que rigen en determinados sectores.
Contar con el permiso correspondiente, respetar la devolución obligatoria en el río Grande, evitar la pesca nocturna, utilizar los elementos permitidos y mantener limpios los equipos son algunas de las medidas que deberán tener presentes los pescadores.
La funcionaria también destacó la necesidad de colaborar con los registros de capturas, ya que esos datos permiten conocer mejor la situación de las poblaciones de peces y evaluar posibles medidas de manejo.
Con el inicio de una nueva temporada, el desafío será compatibilizar el disfrute de la pesca deportiva con la protección de los ambientes naturales fueguinos.
“La conservación del recurso biológico es una responsabilidad de todos, no solamente del Estado”, fue el mensaje central de Melana, quien convocó a la comunidad a respetar las normas para garantizar que la actividad pueda continuar desarrollándose de manera responsable en Tierra del Fuego.