por Redacción Del Pueblo
Quilmes La Estación se prepara para celebrar sus cuatro años en su actual etapa comercial con una jornada especial destinada a sus clientes. Este viernes 30 de octubre, desde las 11 de la mañana, el establecimiento realizará un festejo que incluirá el reparto de torta, chocolatada, sorteos y distintos regalos para quienes se acerquen al local.
En diálogo con FM del Pueblo, Diana Iglesias y Claudio compartieron detalles de la celebración y repasaron la historia de un comercio que, con el paso del tiempo, se convirtió en un punto de referencia y encuentro para los vecinos de Río Grande.
La actividad comenzará a las 11 con el tradicional feliz cumpleaños y el reparto de una gran torta, que se entregará hasta agotar las porciones. También habrá chocolatada para los presentes y sorteos espontáneos durante la jornada. A las 14 se realizará un sorteo previamente organizado, en el que participarán quienes se acerquen y reciban su número.
Entre los premios habrá remeras de Quilmes La Estación con la inscripción “Las Malvinas son argentinas”, además de gorras y otros artículos identificados con el comercio.
Durante la entrevista, Diana Iglesias recordó que la historia del establecimiento comenzó en 1985, cuando su padre, Carlos Iglesias, abrió el negocio en la calle Husters, en el barrio Mutual. En aquellos años funcionaba como videoclub y ofrecía a los vecinos la posibilidad de alquilar películas, una de las principales alternativas de entretenimiento de la época.
El comercio creció con el tiempo y se convirtió en una referencia para habitantes de distintos sectores de la ciudad. Posteriormente, Carlos adquirió la esquina donde actualmente funciona Quilmes La Estación, un espacio que conserva recuerdos de distintas generaciones de riograndenses.
Diana destacó el legado de sus padres, Carlos y Beatriz, y la importancia de mantener viva la esencia que caracterizó al lugar desde sus comienzos. En ese sentido, recordó que su padre se distinguía por su sabiduría y templanza, mientras que su madre aportaba dinamismo y alegría.
También contó que Beatriz, profesora de Educación Física, llegó a organizar un club de atletismo para los chicos del barrio. Los convocaba varias veces por semana para entrenar, tomarles el tiempo y llevarlos a competir, incluso en Tolhuin.
Para Diana, aquellas experiencias reflejan el compromiso de su familia con la comunidad y una manera de relacionarse con los vecinos que hoy buscan sostener.
Claudio explicó que uno de los principales objetivos de esta etapa es que los clientes encuentren en Quilmes La Estación mucho más que un comercio. Según señaló, muchas personas se acercan para conversar, saludar al personal o compartir un momento agradable, incluso cuando no tienen una compra específica que realizar.
El vínculo construido durante estos años también se refleja en la confianza de los clientes, que llegan desde distintos sectores de Río Grande, como Chacra 11, Chacra 13 y la zona de la Austral.
Claudio contó que algunos vecinos llaman para encargar pan y pasar a retirarlo más tarde, mientras que otros llegan acompañados por sus hijos y nietos. De esa manera, el comercio mantiene una relación que atraviesa distintas generaciones.
Durante la charla también recordó los pequeños gestos cotidianos que forman parte de esa identidad, como ofrecer una galletita a un niño que acompaña a sus padres. Para los responsables del local, esas acciones sencillas ayudan a construir cercanía y dejan recuerdos que perduran en el tiempo.
La panadería es otro de los pilares de Quilmes La Estación. Claudio destacó el trabajo del maestro panadero Rubén, quien se encontraba preparando las tortas para la celebración y desarrollando nuevos productos.
Según explicó, el equipo trabaja en la elaboración de distintas propuestas y permite que los clientes prueben novedades para conocer sus opiniones. Esa interacción les permite ajustar las recetas y ofrecer productos que respondan a los gustos de quienes los eligen.
Además, valoró el trabajo de todo el personal, tanto de la panadería como del sector de atención, y remarcó que la experiencia de compra también depende del trato y la predisposición de quienes reciben diariamente a los vecinos.
Claudio sostuvo que el aniversario representa, principalmente, una oportunidad para agradecer a las personas que acompañan al comercio desde hace cuatro años. En ese sentido, destacó que muchos clientes recomiendan sus productos a familiares y amigos, lo que contribuye a que nuevos vecinos conozcan el emprendimiento.
La celebración del viernes busca devolver ese acompañamiento con una jornada abierta, en la que habrá productos para compartir, sorteos y regalos.
Por su parte, Diana invitó a toda la comunidad a acercarse y participar de los festejos. Ambos coincidieron en que la identidad de Quilmes La Estación se construye a partir de la historia heredada, el trabajo cotidiano y la relación cercana con quienes eligen el lugar.
A cuatro años de esta etapa comercial, Quilmes La Estación mantiene así una tradición que se remonta a 1985 y que continúa formando parte de la memoria de numerosos vecinos de Río Grande.