En su publicación, Melella remarcó que el puerto constituye una infraestructura estratégica para el desarrollo de la provincia y vinculó su administración con la soberanía, el crecimiento económico y la autonomía fueguina.
“Como dijimos desde el primer día: el problema nunca fue la gestión provincial del puerto de Ushuaia, sino el avasallamiento de las facultades de Tierra del Fuego”, expresó el mandatario.
El gobernador cuestionó los argumentos que dieron lugar a la intervención y sostuvo que no se puede hablar de federalismo mientras, según su planteo, se desconocen las atribuciones y competencias de la Provincia.
En ese sentido, reclamó que la Justicia avance en la investigación para esclarecer las circunstancias de la decisión y los intereses que, de acuerdo con sus declaraciones, se encuentran detrás de una medida que considera un ataque directo a la autonomía provincial.
“La intervención federal debe terminar”, enfatizó Melella, quien insistió en que Tierra del Fuego debe recuperar la capacidad de decidir sobre la administración de su puerto.
Finalmente, el mandatario reiteró que la discusión de fondo excede la cuestión administrativa y se centra en la defensa de las facultades provinciales sobre una infraestructura estratégica para el desarrollo fueguino.
“La discusión de fondo siempre fue otra: defender las facultades de Tierra del Fuego y los derechos de la Provincia sobre una infraestructura estratégica para nuestro desarrollo”, concluyó.
