por Redacción Del Pueblo
En diálogo con FM Del Pueblo, la directora general de Salud Mental y Adicciones de la Municipalidad de Río Grande, licenciada Andrea Manavela, realizó un balance de la última edición del curso universitario de prevención del suicidio, una propuesta de formación y participación comunitaria que se desarrolló durante dos meses y que finalizó el miércoles pasado.
La funcionaria destacó la importante convocatoria que tuvo la capacitación, que reunió a casi 41 disertantes y contó con una amplia participación de vecinos de Río Grande, Tolhuin y Ushuaia, además de personas de distintas provincias argentinas y de otros países.
En ese sentido, mencionó que hubo participantes de Colombia, Venezuela, Chile, Uruguay, Ecuador, Francia y España, una convocatoria que, según consideró, refleja la necesidad de generar espacios de formación, intercambio y debate sobre la salud mental y la prevención del suicidio.
Manavela informó que el examen final ya se encuentra habilitado para quienes participaron del curso y todavía no completaron esa instancia. Asimismo, valoró el compromiso de quienes formaron parte de la propuesta y remarcó que se trata de una política pública que busca fortalecer las herramientas de cuidado dentro de la propia comunidad.
“Pudimos darle herramientas a la comunidad, trabajar en conjunto y abrir instancias de diálogo con muchas personas que después quedan en contacto y nos acompañan en las planificaciones futuras”, expresó.
La directora explicó que desde la creación del área, durante la gestión del intendente Martín Pérez, uno de los principales objetivos fue modificar el modelo de atención en salud mental, que históricamente estuvo concentrado en los tratamientos individuales y dejó a gran parte de la comunidad sin herramientas para intervenir, acompañar o detectar situaciones de riesgo.
En esa línea, sostuvo que la atención individual resulta insuficiente si no está acompañada por estrategias comunitarias que permitan ampliar las posibilidades de prevención y cuidado.
“Era un error de modelo pensar que la única oferta en salud mental iba a ser la atención individual”, señaló, al explicar que el Municipio comenzó a impulsar distintas instancias de formación y participación para involucrar a instituciones, organizaciones sociales, clubes y otros sectores de la sociedad.
La salud mental como problemática social
Durante la entrevista, Manavela también se refirió al impacto de la situación económica y social sobre la salud mental, y reconoció que la pérdida del empleo, las dificultades para sostener económicamente a una familia y la interrupción de proyectos personales pueden convertirse en factores que desencadenan crisis subjetivas profundas.
Explicó que una persona que pierde su trabajo no solamente atraviesa una dificultad económica, sino que también puede ver afectados sus vínculos familiares, sus responsabilidades y sus proyectos de vida.
Sin embargo, aclaró que el suicidio no es una problemática exclusiva de los sectores de menores ingresos ni está determinada únicamente por las condiciones económicas.
“Es una problemática social compleja, que trasciende las posibilidades de respuesta de los servicios de salud y ocurre en todo el mundo. No es algo que esté ligado únicamente a la pobreza”, sostuvo.
En ese contexto, planteó la necesidad de incorporar una mirada integral que contemple tanto los factores psicológicos, médicos y orgánicos como los determinantes sociales que inciden sobre la salud mental de las personas.
También cuestionó que muchas veces se responsabilice exclusivamente a los individuos por las situaciones de vulnerabilidad que atraviesan, sin contemplar las obligaciones del Estado en materia de garantía de derechos.
“Muchas veces las personas quedan en ese estado porque el Estado no garantiza las cuestiones que tiene que garantizar para una vida digna. Hay una falta de acceso a los derechos, a la información y a derechos humanos básicos”, afirmó.
Críticas al rumbo de las políticas nacionales
Consultada sobre las diferencias entre las políticas de salud mental impulsadas desde el Municipio y las decisiones del Gobierno nacional, Manavela manifestó su preocupación por lo que definió como políticas de crueldad y abandono.
En ese sentido, reivindicó el posicionamiento de la gestión municipal y aseguró que existe una decisión de sostener las acciones de prevención, acompañamiento y cuidado comunitario.
“Por suerte estamos en la vereda de enfrente. Saber que estamos en la vereda de enfrente de todas estas políticas de crueldad, de dejar y de esconderse, me parece lo correcto”, expresó.
La funcionaria reconoció que existen aspectos por mejorar en las políticas locales, pero insistió en que la prioridad debe ser ocuparse de una problemática que preocupa a la comunidad y que requiere respuestas sostenidas.
Finalmente, recordó que las acciones de prevención del suicidio que se desarrollan desde 2023 surgieron a partir de un diagnóstico sobre la preocupación de los vecinos de Río Grande frente a los casos registrados en la ciudad.
A partir de ese diagnóstico, el Municipio comenzó a trabajar junto a asociaciones, clubes, instituciones educativas y distintos sectores comunitarios para construir herramientas de prevención y acompañamiento.
Manavela destacó que el curso universitario forma parte de ese proceso y representa una apuesta a fortalecer la participación social, ampliar el acceso a información validada y construir una comunidad con mayores herramientas para detectar situaciones de riesgo y acompañar a quienes atraviesan momentos difíciles.