por Redacción Del Pueblo
Francisco Barría es uno de los productores de la zona de chacras de Margen Sur que apuesta al desarrollo de la producción local a partir del trabajo artesanal, los métodos naturales y la recuperación de conocimientos transmitidos por generaciones. Durante una entrevista con Rulo Quiroga en FM del Pueblo, compartió su historia, describió las distintas actividades que desarrolla en su establecimiento y habló sobre las dificultades que enfrenta diariamente el sector chacarero.
Su historia productiva comenzó en el año 2000, aunque durante un período debió reducir considerablemente la actividad debido a los robos y a las dificultades para mantener la chacra. Sin embargo, la pandemia significó un cambio definitivo. Después de muchos años dedicados a la soldadura, decidió volcarse de lleno al trabajo rural.
"Yo arranqué desde cero. Me ha costado horrores, pero nunca cuenta uno las veces que se cayó, sino las que te levantaste", expresó.
Barría explicó que su vínculo con la naturaleza viene desde su infancia y que el trabajo con la tierra representa mucho más que una actividad económica. Para él, producir alimentos también implica recuperar costumbres familiares, preservar semillas y transmitir conocimientos que considera fundamentales para las próximas generaciones.
"Yo no soy un recolector de semillas ni recolector de plantines, soy un recolector de historia", sostuvo durante la entrevista.
En su chacra desarrolla una producción variada que incluye acelga, lechuga, rúcula, rabanitos, remolachas, zanahorias y otras verduras de estación. También trabaja con plantines de distintas variedades, que comercializa para que otros productores puedan incorporarlos a sus propias huertas y continuar multiplicando la producción local.
Uno de los aspectos particulares de su método de trabajo es la utilización de los ciclos lunares para organizar las tareas de siembra y cultivo. Según explicó, trabaja siguiendo conocimientos ancestrales y evita incorporar productos químicos, utilizando abonos naturales elaborados a partir de los corrales y procesos de compostaje.
"Yo jamás voy a implementar un producto que no sea netamente orgánico", remarcó.
Verduras de dimensiones extraordinarias
Durante la charla, Barría sorprendió al contar algunos de los resultados que consiguió en sus cosechas. Entre ellos, recordó un repollo que alcanzó los 19 kilos y 100 gramos, incluyendo las hojas y las raíces, con una dimensión de aproximadamente tres metros de punta a punta.
También mencionó una zanahoria que llegó a pesar 3 kilos y 100 gramos, además de ejemplares de dos kilos y medio que obtiene prácticamente todos los años. A esto se suman remolachas de hasta tres kilos, nabos de 12 kilos y cabezas de ajo chilote que llegaron a alcanzar un kilo.
El productor aseguró que no existen secretos detrás de estos resultados, sino trabajo, observación y conocimiento de los tiempos de la naturaleza.
"Si vos te llevás de la mano con la luna en el tema del trabajo, va a funcionar a la perfección", explicó.
El acompañamiento a los chacareros y la visita del intendente
Otro de los temas abordados fue la reciente visita del intendente a su chacra, en el marco de un acompañamiento municipal destinado a distintos productores de la ciudad.
Barría manifestó su satisfacción por haber recibido la visita y la ayuda, aunque planteó la necesidad de que el acercamiento de las autoridades al sector productivo tenga continuidad.
"Me sentí muy bien que haya venido y me parece perfecto que lo haga, pero que no sea por única vez", señaló.
En ese sentido, consideró que los funcionarios deben recorrer periódicamente las chacras, conocer las necesidades de los productores y también interiorizarse sobre los avances y logros que se consiguen a partir del esfuerzo cotidiano.
De todos modos, aclaró que existe acompañamiento municipal a través de distintas áreas. En su caso, destacó el trabajo del personal del Matadero Municipal, que realiza controles y seguimiento de los porcinos que cría en su establecimiento.
Barría explicó que mantiene sus animales registrados y vacunados, con los correspondientes controles sanitarios y documentación exigida. Además, defendió la importancia de realizar las faenas en establecimientos habilitados para garantizar la seguridad alimentaria y evitar enfermedades como la triquinosis.
Una chacra que también busca recuperar la historia
El trabajo de Francisco no se limita a la producción y comercialización de alimentos. También desarrolla una tarea vinculada a la recuperación de semillas y variedades vegetales que considera en riesgo de desaparecer.
En ese marco, contó que durante años impulsó la incorporación de huertas escolares y gestionó ante distintos organismos la posibilidad de que esta actividad formara parte de las propuestas educativas. Según indicó, actualmente entre el 60 y el 70% de las escuelas ya tendría en funcionamiento alguna experiencia de huerta escolar.
Para Barría, transmitir estos conocimientos es fundamental para que las prácticas no desaparezcan con el paso del tiempo.
"Una cosa es saberlo y morirse con vos, y la otra es que lo pongas en práctica y lo multipliques", reflexionó.
También estará presente en La Misión
Finalmente, confirmó que participará este fin de semana de La Misión, aunque anticipó que llevará una cantidad reducida de productos debido a que este año la cosecha se adelantó y debió comercializar parte de la producción antes de que superara su punto de maduración.
Además de ofrecer sus productos, adelantó que estará dispuesto a conversar con los vecinos, compartir sus conocimientos y responder consultas sobre huertas, semillas y producción.
"El lugar está abierto a todo público", expresó al invitar a quienes quieran conocer su trabajo.
Antes de despedirse, agradeció el espacio brindado por FM del Pueblo y destacó el papel de los medios de comunicación para visibilizar el esfuerzo de los productores locales.
Su historia refleja una forma de entender el trabajo rural en Tierra del Fuego: con esfuerzo cotidiano, respeto por la naturaleza y la convicción de que producir alimentos también significa preservar conocimientos, recuperar tradiciones y construir futuro.