05/11/2026 - Edición Nº630

Provinciales

TIERRA DEL FUEGO

Gabriel Clementino: “Río Grande tiene por lo menos 12.000 desocupados y la situación es alarmante”

09:57 | En dialogo con Fm del Pueblo, El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande respaldó la iniciativa del legislador Federico Sciurano para declarar la emergencia económica en Río Grande y Tolhuin. Advirtió sobre la caída del consumo, el cierre de comercios y el impacto de la crisis industrial en toda la cadena productiva. Además, reclamó que los recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva se inviertan prioritariamente en la zona norte de Tierra del Fuego.


por Redacción Del Pueblo


El vicepresidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, contador Gabriel Clementino, trazó un preocupante diagnóstico sobre la situación económica y laboral de la ciudad y sostuvo que es necesario avanzar con medidas urgentes para evitar un mayor deterioro del entramado productivo y social.

En diálogo con FM Del Pueblo, Clementino se refirió a la reunión mantenida con el legislador Federico Sciurano, quien impulsa la declaración de emergencia económica para Río Grande y Tolhuin. En ese marco, consideró que la propuesta representa una oportunidad para generar herramientas concretas que permitan sostener los puestos de trabajo y acompañar a los pequeños comercios y las pymes.

"Hoy estamos hablando de tener por lo menos 12.000 desocupados que antes estaban ocupados y hoy están en una situación precaria, haciendo trabajos que no están blanqueados o changas", advirtió.

El dirigente empresarial señaló que la situación es particularmente delicada en Río Grande por su fuerte dependencia de la actividad industrial. A diferencia de Ushuaia, que cuenta con el turismo como una alternativa económica, sostuvo que la ciudad atraviesa con mayor intensidad las consecuencias de la retracción de la industria electrónica.

En ese sentido, alertó sobre la caída del consumo, la disminución de las ventas y el cierre de establecimientos comerciales, un escenario que profundiza la pérdida de empleo y genera incertidumbre entre los trabajadores.

 

La crisis industrial también golpea al comercio y los servicios

 

Clementino remarcó que el impacto de la crisis no se limita a los trabajadores de las fábricas, sino que alcanza a toda la estructura económica que funciona alrededor de la industria.

"Acá no solamente ha sido la fábrica en sí, sino todo lo conexo a la industria", explicó, al mencionar actividades como imprentas, tornerías, catering, logística, transporte, mantenimiento y seguridad privada.

También advirtió sobre las dificultades que atraviesa la construcción, tanto por la paralización de la obra pública como por la falta de inversiones privadas. Según estimó, entre 4.000 y 5.000 personas no están trabajando formalmente en obras y sobreviven mediante changas.

Otro de los factores que agravan el panorama es la reducción de contratos y suspensiones en el sector industrial. En ese contexto, mencionó la situación de unos 250 trabajadores cuyos contratos en GH dejarían de continuar durante el mes siguiente.

 

Reclamó que los fondos productivos se inviertan en Río Grande

 

Uno de los principales planteos de Clementino estuvo relacionado con el destino de los recursos del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP), cuya recaudación está vinculada principalmente a la actividad industrial de Río Grande.

El vicepresidente de la Cámara de Comercio cuestionó que buena parte de esos recursos se destinen a proyectos en Ushuaia, cuando considera que la zona norte necesita inversiones urgentes en infraestructura, conectividad y generación de empleo.

"No es localismo, es una realidad. Acá las regalías petroleras salieron de la zona norte. A los que les falta el puerto es a la zona norte, a los que les faltan rutas, infraestructura y conectividad es a la zona norte", sostuvo.

Asimismo, reclamó que el Gobierno provincial tenga un papel activo para garantizar que una mayor proporción de esos recursos llegue a Río Grande, Tolhuin y la zona centro, con el objetivo de fortalecer las actividades productivas y generar nuevas oportunidades laborales.

 

La caída de las ventas y el aumento de los servicios, entre las principales preocupaciones

 

Al analizar la situación específica de los comerciantes, Clementino identificó dos problemas centrales: la fuerte caída de las ventas y el incremento de los costos de funcionamiento, especialmente en servicios como gas y electricidad.

"Mantener un negocio abierto es algo caro. Y necesitamos ventas. Si no hay consumo, no hay ventas, y si no hay ventas, no hay actividad", resumió.

También mencionó las dificultades para acceder a financiamiento y renegociar vencimientos debido a las elevadas tasas de interés, además de las complicaciones que enfrentan algunos establecimientos para cumplir con sus obligaciones impositivas.

En ese sentido, cuestionó que las respuestas se limiten a postergar intimaciones o implementar medidas paliativas, y reclamó un cambio de enfoque económico que vuelva a poner en el centro a la industria y la producción.

"El Estado tiene que ser eficiente y el sector privado también tiene responsabilidades"

Finalmente, Clementino planteó la necesidad de revisar el modelo económico y fortalecer la articulación entre el Estado y el sector privado.

"El Estado no es una porquería. El Estado hay que hacerlo eficiente y eficaz. Hay una ida y vuelta entre el Estado y el sector privado que tiene que funcionar mucho mejor", afirmó.

Además, sostuvo que los empresarios deben asumir su responsabilidad en el sostenimiento del empleo y el cumplimiento de las obligaciones tributarias, mientras que el Estado debe garantizar mejores políticas de salud, educación y desarrollo.

Para el vicepresidente de la Cámara de Comercio, la prioridad inmediata debe ser encontrar alternativas para sostener los puestos de trabajo, recuperar el consumo y evitar que la crisis continúe profundizando el deterioro económico de Río Grande.