por DESDE LAS BASES
El dirigente sostuvo que la cifra de trabajadores que la compañía pretende desvincular fue planteada durante las reuniones mantenidas con la organización sindical, aunque remarcó que no se trata de una decisión que el gremio considere cerrada ni que pueda avanzar sin discusión. En ese sentido, ratificó que la prioridad de la UOM es defender los puestos de trabajo y evitar que la reducción de personal se concrete.
Uno de los puntos centrales del conflicto es el acuerdo de estabilidad laboral vigente en la planta hasta el 31 de diciembre de 2026. Según explicó Martínez, la intención del sindicato era extender esa garantía hasta febrero de 2027, una vez finalizado el período de vacaciones. Sin embargo, el anuncio de la empresa modificó el escenario de las negociaciones y generó mayor preocupación entre los trabajadores.
El secretario general indicó que la posibilidad de adoptar medidas gremiales está en análisis, aunque aclaró que cualquier determinación deberá ser discutida y resuelta en una asamblea de trabajadores. La situación adquiere mayor relevancia porque BGH tiene previsto implementar modificaciones en sus procesos productivos a partir del 15 de diciembre, todavía dentro del período alcanzado por el acuerdo de estabilidad.
Martínez también se refirió al plan de retiros voluntarios presentado por la empresa, que contempla el pago de indemnizaciones en un esquema de entre una y cinco cuotas, de acuerdo con la antigüedad de cada trabajador. Sobre este punto, aclaró que la UOM no avaló la propuesta, aunque tampoco la rechazó formalmente, al considerar que cada operario deberá evaluar individualmente las condiciones ofrecidas.
No obstante, el dirigente insistió en que la posición sindical apunta a preservar las fuentes laborales y cuestionó el contexto económico que lleva a muchos trabajadores a considerar una desvinculación. Explicó que el endeudamiento familiar, la pérdida del poder adquisitivo y las dificultades para afrontar los gastos cotidianos están llevando a operarios de distintas fábricas a aceptar acuerdos de salida, incluso cuando no tienen intención de abandonar sus empleos.
En relación con los cambios productivos que BGH proyecta para diciembre, Martínez señaló que las modificaciones en las características de los equipos de aire acondicionado y sus componentes tendrán consecuencias sobre distintas etapas de fabricación. Entre los sectores que podrían verse afectados mencionó las líneas de placas electrónicas, las cajas de control y determinados procesos de soldadura.
Desde la perspectiva sindical, estos cambios podrían reducir la necesidad de mano de obra en algunas áreas de la planta. Sin embargo, la UOM sostiene que las modificaciones tecnológicas y productivas no deben traducirse automáticamente en una pérdida de puestos de trabajo.
Otro aspecto que genera preocupación es la situación de la Cooperativa Tierra del Fuego, que habitualmente recibe producción derivada de BGH mediante el sistema de trabajo a fazón. Martínez reveló que, durante una reunión de la comisión del área, la empresa planteó la posibilidad de derivar a la cooperativa una producción equivalente a aproximadamente un mes de trabajo.
La propuesta abrió interrogantes entre los trabajadores industriales, especialmente por el impacto que podría tener sobre la continuidad de las actividades en ambas estructuras productivas. Según indicó el dirigente, la posibilidad de concretar esa producción existe, aunque se trataría de una tarea de duración limitada.
Martínez también amplió su análisis al conjunto de la industria fueguina y advirtió que las dificultades no se circunscriben a BGH. Mencionó la caída del consumo, el endeudamiento de las familias y el deterioro de las condiciones económicas como factores que profundizan la crisis del sector. Además, reconoció las dificultades que atraviesa el movimiento sindical para construir respuestas colectivas frente a este escenario.
Con alrededor de 250 puestos de trabajo en riesgo, un acuerdo de estabilidad laboral vigente hasta fin de año y modificaciones productivas previstas para mediados de diciembre, BGH atraviesa semanas decisivas. La UOM mantiene su rechazo a considerar cerrado el proceso de reducción de personal y anticipa que serán los propios trabajadores quienes definan los pasos a seguir frente a una situación que amenaza con profundizar la pérdida de empleo industrial en Río Grande.