“Chiquito” Martínez fue el primer intendente democráticamente electo de Río Grande en 1983, y su gestión dejó una huella profunda en el crecimiento y la organización del municipio. A lo largo de varios mandatos, impulsó obras, fortaleció servicios y acompañó el desarrollo de una ciudad que comenzaba a consolidarse.
Referente indiscutido del peronismo fueguino, también se desempeñó como concejal y diputado nacional, manteniendo siempre una activa participación en la vida política y social de la comunidad. Su trayectoria fue reconocida con la distinción de Ciudadano Ilustre de Río Grande, en reconocimiento a su compromiso y aporte a la ciudad.
La noticia de su fallecimiento generó muestras de dolor y reconocimiento en distintos sectores de la comunidad, que recuerdan a Martínez como un dirigente cercano, de fuerte carácter y profunda vocación pública.
Su legado quedará ligado para siempre a una etapa fundamental de la historia riograndense. Río Grande despide hoy a uno de sus protagonistas históricos.