14/04/2026 - Edición Nº425

Provinciales

TIERRA DEL FUEGO

Ana Vainman: “El régimen fueguino no es un negocio, es una política estratégica”

10:39 | En diálogo con FM del Pueblo, la directora de AFARTE, Ana Vainman:, cuestionó el informe del Banco Mundial y defendió el régimen de promoción industrial fueguino, al afirmar que su análisis omite aspectos clave como la geopolítica, el arraigo poblacional y la soberanía en una región estratégica del país.


por Redacción Del Pueblo


La referente de AFARTE recordó que el régimen de promoción lleva más de medio siglo de vigencia y fue diseñado con un propósito claro: consolidar la presencia argentina en el extremo sur del país. “No es un negocio, es una herramienta de política pública que permitió que Tierra del Fuego multiplique por 13 su población. Ese dato por sí solo debería ser central en cualquier discusión seria”, enfatizó.

 

Cuestionamientos al diagnóstico del Banco Mundial

Uno de los puntos que más cuestionó Vainman fue el diagnóstico del organismo internacional sobre la supuesta falta de valor agregado de la industria electrónica fueguina. En ese sentido, aseguró que existe un “profundo desconocimiento” sobre cómo funcionan los procesos productivos actuales a nivel global.

“Se sigue repitiendo que en Tierra del Fuego solo se ensamblan productos o que se ‘ponen tornillos’, cuando en realidad eso es desconocer completamente el funcionamiento de la industria moderna”, afirmó. Y agregó: “La electrónica, al igual que la industria automotriz, del calzado o de los juguetes, se organiza en cadenas globales de valor donde distintas etapas del proceso se desarrollan en diferentes regiones”.

En esa línea, invitó a representantes del Banco Mundial y a quienes critican el régimen a recorrer las plantas industriales de la provincia. “Ahí van a poder ver el nivel de inversión, la tecnología aplicada y los estándares de calidad con los que se trabaja. No es distinto a lo que sucede en polos productivos como Manaos en Brasil, el norte de México o países de Europa del Este como Polonia o Hungría”, aseguró.

Además, subrayó que empresas multinacionales de primera línea operan en la provincia bajo estrictos controles de calidad. “Pensar que marcas como Samsung, Motorola, LG o Philips prestarían su nombre a procesos sin valor agregado es no entender cómo funciona el capitalismo global”, indicó.

 

El debate fiscal y el concepto de “ingreso renunciado”

Otro de los ejes del informe del Banco Mundial apunta al costo fiscal del régimen, estimado en miles de millones de dólares. Sin embargo, desde AFARTE rechazan esa interpretación.

“No hay un subsidio directo del Estado. Lo que existe es un ingreso renunciado, es decir, impuestos que el Estado decide no cobrar bajo determinadas condiciones para fomentar la actividad”, explicó Vainman.

En ese sentido, advirtió que ese cálculo es teórico y no puede interpretarse como una pérdida efectiva. “Si el régimen desapareciera, la actividad industrial en Tierra del Fuego se reduciría significativamente o incluso dejaría de existir. Por lo tanto, esos recursos que supuestamente se ‘pierden’ tampoco ingresarían al Estado”, argumentó.

Para la directiva, presentar ese número como un costo concreto “induce a confusión en la opinión pública” y simplifica un debate que es mucho más complejo.

 

Geopolítica, soberanía y arraigo

Más allá de las discusiones técnicas, Baiman insistió en que el régimen debe analizarse desde una perspectiva estratégica. “Tierra del Fuego no es un territorio más. Es una provincia con una ubicación geopolítica clave, con proyección sobre el Atlántico Sur y la Antártida. El desarrollo industrial también cumple un rol en la consolidación de la soberanía”, afirmó.

En ese sentido, consideró que el informe del Banco Mundial omite deliberadamente este aspecto. “Cuando se habla solo de costos y eficiencia, sin contemplar el valor estratégico del territorio, se está dejando afuera una parte fundamental del análisis”, sostuvo.

 

Críticas internas y “desconocimiento”

Baiman también se refirió a los cuestionamientos que surgen desde el propio país hacia el régimen fueguino, y que —según indicó— muchas veces se basan en información errónea.

“Hay una especie de discurso instalado que simplifica todo diciendo que acá solo se ensamblan productos. Eso no solo es falso, sino que termina generando un daño, porque esas mismas ideas después son tomadas por organismos internacionales”, explicó.

En esa línea, remarcó la importancia de informar y mostrar el funcionamiento real de la industria. “No todos tienen la obligación de conocer en detalle cómo funciona el sector, pero quienes opinan con tanta contundencia deberían al menos interiorizarse antes”, planteó.

 

Un debate abierto

Por último, la titular de AFARTE se mostró dispuesta a discutir mejoras en la política industrial, pero pidió que el debate sea serio y contemple todas las variables.

“Si existen políticas superadoras, bienvenidas sean. Pero no se puede discutir el régimen de Tierra del Fuego como si fuera únicamente una cuestión económica. Acá hay empleo, desarrollo, arraigo y soberanía en juego”, concluyó.

Asimismo, consideró llamativo que el Banco Mundial ponga el foco en el caso argentino y no en otros modelos similares de la región. “El régimen de Manaos en Brasil tiene características muy parecidas y no recibe el mismo nivel de cuestionamiento. Eso también invita a reflexionar sobre los intereses que pueden estar en juego”, cerró.