“El límite es el hambre de nuestras vecinas y vecinos”, había expresado Fernando Espinoza previo a la marcha al Palacio de Hacienda donde elevaron el reclamo por la crisis económica que se vive en todas las provincias del país.

A esta situación se suma la emergencia alimentaria, la destrucción sistemática de las PyMEs, la enorme pérdida de puestos de trabajo y la creciente precarización de los empleos que aún sobreviven.
“La realidad que vivimos en los municipios refleja con claridad el impacto de las actuales condiciones macroeconómicas sobre la vida cotidiana de nuestras comunidades. La caída de recursos, el aumento de costos, la retracción de la actividad productiva y la creciente demanda social configuran un escenario de alta complejidad que requiera una mirada federal y articulada”, expresaron desde la Federación Argentina de Municipios.