por Redacción Del Pueblo
Con una fuerte impronta regional y la participación de cientos de jóvenes deportistas, la provincia de Tierra del Fuego volvió a ser escenario de los Juegos de Integración Patagónica, una competencia que reúne disciplinas olímpicas y adaptadas en distintas ciudades fueguinas. El evento, que forma parte del circuito patagónico juvenil, comenzó con su jornada inaugural en Ushuaia y continúa con actividades centrales en Río Grande.
Según explicó el secretario de Deportes provincial, Matías Runín, la edición de este año ya tuvo su apertura formal en Ushuaia con la disciplina de bádminton y bádminton adaptado, mientras que en Río Grande se concentra gran parte de la actividad competitiva y organizativa.
La ciudad de Río Grande concentra la competencia en tres espacios principales:
Estos espacios funcionan de manera simultánea para albergar disciplinas convencionales y adaptadas, en un esquema que busca garantizar la participación inclusiva de todos los atletas.
Runín destacó que las delegaciones comenzaron a llegar durante la jornada previa, con acreditaciones completas y logística operativa ya en marcha. Sin embargo, algunas delegaciones arribaron en horarios muy tempranos de la madrugada debido a complicaciones climáticas y traslados extendidos, una situación habitual en la región patagónica.
El funcionario subrayó que, pese a esas dificultades, no se registraron inconvenientes mayores y todas las delegaciones lograron instalarse correctamente.
Los Juegos de Integración Patagónica —enmarcados dentro del esquema EPADE— reúnen a delegaciones de distintas provincias del sur argentino y constituyen una de las principales instancias deportivas juveniles del primer semestre del año.
Runín remarcó que el evento no solo tiene relevancia competitiva, sino también un impacto social y formativo: los jóvenes participantes no solo compiten, sino que también comparten experiencias, generan vínculos y conocen la provincia anfitriona.
En esta edición participan alrededor de 400 deportistas, junto con entrenadores, equipos técnicos y personal logístico que aseguran el desarrollo integral de la competencia.
Durante la entrevista, el funcionario también hizo referencia al contexto nacional y a la discusión sobre el rol del Estado en el financiamiento del deporte. En ese sentido, sostuvo que la organización de eventos de esta magnitud sería imposible sin la intervención estatal, destacando el esfuerzo logístico y presupuestario que implica garantizar alojamiento, alimentación y transporte para las delegaciones.
Además, defendió la inversión pública en infraestructura deportiva en Tierra del Fuego, mencionando la construcción y mejora de espacios como el microestadio, el gimnasio María Auxiliadora, el Club Garibaldi y las denominadas “casas del deporte” distribuidas en distintas ciudades de la provincia.
El responsable de Deportes señaló que en los últimos años se han incorporado múltiples espacios deportivos en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin, lo que permitió ampliar la capacidad de organización de competencias regionales y mejorar las condiciones de entrenamiento para atletas locales.
En este sentido, destacó que la infraestructura actual permite que torneos de gran escala puedan desarrollarse simultáneamente en diferentes sedes, algo que hace algunos años era mucho más limitado.
Más allá del aspecto competitivo, Runín remarcó el valor formativo del deporte juvenil. Según expresó, la experiencia de viajar, competir y convivir con otros jóvenes de la región contribuye al desarrollo personal, la construcción de vínculos y la formación de ciudadanía.
También destacó el carácter inclusivo de los juegos, que integran disciplinas adaptadas junto con las convencionales, promoviendo la participación de todos los atletas sin distinción.
Con actividades en desarrollo y una agenda que se extiende durante varios días, Tierra del Fuego se posiciona nuevamente como sede central del deporte patagónico juvenil. Las competencias continuarán en Río Grande con distintas pruebas durante la jornada, mientras se espera la definición de resultados y el cierre progresivo de disciplinas.
En un contexto de desafíos logísticos y debates sobre el financiamiento del deporte, la provincia apuesta a sostener una competencia que, año tras año, fortalece la integración regional y el desarrollo del deporte juvenil en el extremo sur del país.