24/04/2026 - Edición Nº435

Municipios

Tierra del Fuego

Deluca advierte un escenario crítico para la industria fueguina: “La producción está por debajo de la mitad”

23/04/2026 10:45 | En diálogo con FM del Pueblo, el abogado y referente político Juan Pablo Deluca advirtió que la producción industrial en Tierra del Fuego atraviesa uno de sus peores momentos, con niveles que ya se ubican por debajo del 50% respecto a años anteriores. Señaló que las propias empresas no proyectan una recuperación en el corto plazo y que el actual modelo económico nacional impacta directamente en la caída del consumo, afectando especialmente a la industria electrónica.


por Redacción Del Pueblo


El abogado y referente político Juan Pablo Deluca trazó un duro diagnóstico sobre el presente de la industria en Tierra del Fuego y encendió señales de alerta respecto al futuro del sector. En diálogo con FM del Pueblo, sostuvo que las propias empresas reconocen un escenario “muy malo”, con una caída significativa en los niveles de producción y sin perspectivas de recuperación en el corto plazo.

“Estamos hablando de un nivel de producción que está por debajo de la mitad de lo que se produjo en los últimos diez años, y lo más preocupante es que los empresarios no ven esto como algo temporal, sino como parte de un nuevo esquema económico que llegó para quedarse”, advirtió.

En ese sentido, Deluca explicó que el modelo impulsado a nivel nacional impacta directamente en la demanda interna, especialmente en sectores como la electrónica. “Hoy muchos argentinos no pueden comprar los productos que se fabrican en Tierra del Fuego, como celulares, televisores o aires acondicionados. Eso repercute de lleno en la planificación de las empresas”, señaló.

El exfuncionario detalló que la producción industrial se organiza con varios meses de anticipación, en función de los pedidos de mayoristas del continente. Sin embargo, actualmente esos pedidos son bajos y no muestran señales de recuperación. “Los stocks de insumos están en niveles mínimos porque no hay previsión de mayores ventas. Es un problema estructural, no coyuntural”, afirmó.

Asimismo, vinculó esta situación con la realidad económica cotidiana de la población. “La microeconomía refleja lo mismo: hay muy pocas personas con capacidad de renovar un celular o comprar un televisor. Hay un ajuste generalizado y eso impacta en toda la cadena productiva”, indicó.

Deluca fue más allá y cuestionó el rumbo del modelo económico nacional. “Es un esquema pensado para minorías, que promueve la importación y desalienta la industria nacional. Apunta a actividades primarias o financieras, algo que ya vimos en otros momentos de la historia argentina”, sostuvo.

En este contexto, remarcó que Tierra del Fuego, y particularmente Río Grande, se ven especialmente afectadas por su perfil industrial. “Somos una ciudad que vive de la industria, por eso el impacto es mucho más fuerte”, dijo.

No obstante, también planteó un matiz en su análisis y apuntó hacia el rol de las empresas. “Muchas de las compañías históricas de la promoción industrial podrían hacer más para defender este modelo productivo. Han crecido gracias a esta provincia y hoy también deberían comprometerse en su defensa”, expresó.

En esa línea, pidió mayor responsabilidad empresaria frente al contexto actual. “Hay vecinos que nunca trabajaron en una fábrica y, sin embargo, la defienden con más convicción que algunas empresas. Eso también interpela”, remarcó.

El referente también hizo referencia a la pérdida de empleo en el sector privado. “Se perdieron alrededor de 10 mil puestos de trabajo registrados en Río Grande. Aun así, hay vecinos que se quedan, que siguen apostando por esta ciudad, rehaciendo sus proyectos de vida con una fuerte identidad fueguina”, destacó.

Por otro lado, recordó antecedentes históricos similares. “Esto ya pasó en los ‘90, con la apertura de importaciones. Muchos trabajadores lo recuerdan: fábricas que tenían cientos de empleados hoy no llegan ni a una fracción de eso. Hay una repetición de ese modelo”, advirtió.

Finalmente, se refirió al impacto del reciente decreto nacional que modifica condiciones vinculadas a la producción. Según explicó, si bien no altera directamente la Ley 19.640, sí genera efectos indirectos que podrían cambiar la ecuación económica de varias empresas, especialmente aquellas que exportan.

“Hay firmas que podrían evaluar trasladar parte de su producción al continente por cuestiones logísticas y de costos. Eso pone en riesgo incluso a actividades que hoy se mantienen por tener demanda externa”, concluyó.

El panorama, según De Luca, exige una reacción conjunta: del Estado, de las empresas y de la sociedad. “Río Grande tiene que encabezar la defensa de su modelo productivo. Está en juego no solo el empleo, sino también una parte clave de nuestra identidad y soberanía”, cerró.